19/06/2009 | Actualidad > AsiaMedia
Vicente Ferrer, una de las figuras mundiales más relevantes del siglo en el ámbito de la cooperación, ha muerto a la edad de 89 años acompañado de su familia y colaboradores más allegados en su domicilio de Anantapur, donde llevaba trabajando los últimos 40 años de su vida para combatir la pobreza y las desigualdades sociales

Vicente Ferrer, una de las figuras mundiales más relevantes del siglo en el ámbito de la cooperación, ha muerto a la edad de 89 años acompañado de su familia y colaboradores más allegados en su domicilio de Anantapur, donde llevaba trabajando los últimos 40 años de su vida para combatir la pobreza y las desigualdades sociales. Serias complicaciones respiratorias y cardíacas como consecuencia del accidente vascular cerebral que sufrió el pasado 19 de marzo han sido las causas de su fallecimiento. La fundación que creó y que lleva su nombre ha beneficiado a más de dos millones de personas del distrito de Anantapur.

La Fundación Vicente Ferrer ha habilitado en su página web un espacio para recordarlo en el que los usuarios pueden dejar sus mensajes de condolencia. Su muerte significa una gran pérdida para la humanidad y en especial para los grupos de población más vulnerables, ya que Ferrer entendía que la paz no es sólo la ausencia de conflictos sino también la lucha contra la discriminación, el sufrimiento y la pobreza. En esta lucha invirtió toda su vida.

A través de su forma de pensar y actuar, Vicente Ferrer ha sido capaz de movilizar las conciencias de miles de personas en la lucha por erradicar las desigualdades sociales, transmitiendo su compromiso y entusiasmo a miles de personas que, día a día, trabajan y colaboran por la misma causa en la India y en España.

La Fundación Vicente Ferrer

A través de la Fundación que presidió hasta el día de su muerte, Vicente Ferrer articuló en Anantapur (estado de Andhra Pradesh, India) un pionero sistema de proyectos de desarrollo integral basado en seis áreas de trabajo: educación, vivienda, mujer, sanidad, ecología y personas con discapacidad. En la actualidad, este proyecto se extiende entre 2.287 pueblos y beneficia a dos millones y medio de personas de las comunidades dálits o intocables y de los grupos tribales y otras castas desfavorecidas del país.

Una vida dedicada a los desfavorecidos

Vicente Ferrer, humanista nacido en Barcelona el 9 de abril de 1920, pionero en la elaboración de proyectos de desarrollo integral, lucha en 1936 con el frente republicano afiliado al POUM donde participa en la batalla del Ebro. Al terminar la guerra empieza estudios de Derecho, que abandona para entrar a formar parte de la Compañía de Jesús.

En 1952 viaja a Mumbai como misionero jesuita para completar su formación espiritual, y conoce de primera mano la situación de los pobres en la India. Desde ese momento dedicará toda su vida a mejorar la situación de los más pobres del país. Ferrer pone en funcionamiento diferentes procedimientos de organización entre pequeñas cooperativas para abastecer de agua a la comunidad y fomentar los cultivos, construir un hospital y escuelas para casi un millar de personas.

Sin embargo en 1968 las clases dirigentes fuerzan su expulsión ya que ven amenazados sus intereses. En 1969 la movilización de más de 30.000 campesinos junto a políticos como Indira Gandhi, intelectuales y líderes religiosos permiten su regreso junto a seis voluntarios en una de las regiones más pobres y áridas del país: Anantapur. Ese mismo año abandona la Compañía de Jesús y contrae matrimonio con Anne Perry, periodista inglesa seguidora del misionero desde el conflicto de su expulsión, con quien crea la Fundación Vicente Ferrer.

Durante su larga vida, Vicente Ferrer ha recibido diferentes reconocimientos a su trabajo, como el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia (1998), la Creu de Sant Jordi de la Generaliat de Catalunya (2000) o la Gran Cruz de la Orden Civil de la Solidaridad del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales de España (2002). Hoy figura entre los finalistas al premio Català de l’Any y se está promoviendo la candidatura de la Fundación Vicente Ferrer para el Premio Nobel de la Paz.

«Tengo muy claro que ninguna acción buena se pierde en este mundo. En algún lugar quedará para siempre.»

Vicente Ferrer