En este curso se explicarán los fundamentos del haiku japonés, tal como lo entienden los japoneses. Vicente Haya, autor de Aware no conocía el haiku hasta que vivió en Japón. Pasó allí más de diez años, aprendiendo el idioma y dejando que fueran los propios japoneses los que le explicasen en su propia lengua cómo entendían el haiku. A su vuelta a España vio la necesidad de escribir lo que había aprendido, distanciándose necesariamente de las explicaciones que dan del haiku los occidentales que no han tenido la ocasión de tener maestros japoneses de haiku, que no saben japonés y que nunca han vivido en el país del Sol Naciente. Porque el haiku puede escribirse desde cualquier parte del mundo, por cualquier persona, con o sin formación cultural, de cualquier edad, se sepa o no el idioma, pero para ser denominado “haiku”, debe tener unas características propias. No todo vale en materia de haiku. Pueden escribirse haikus irreconocibles desde la tradición japonesa, desde luego, pero los japoneses no saben adónde conducen esos experimentos de haikus que se alejan de la raíz que lo nutre. Averiguar en qué consiste esta raíz es la razón principal de este curso.
Se recomienda adquirir el libro, aunque no es imprescindible. Las personas inscritas que lo deseen podrán obtenerlo con descuento en la página web de la editorial Kairós mientras la formación esté activa. Una vez confirmado el curso, os indicaremos cómo hacerlo.

Programa
Sesión 1: Presentación al curso
Aware: el derecho y el deber de escribir un haiku. ¿Qué haikus incluir en nuestras antologías? La degeneración del haiku. El haiku es una de las artes japonesas. La esencia del haiku es el haimi.
Sesión 2: Tono y temática del haiku (I)
Es lícito confesar con pudor una intimidad. Los poetas de haiku mueren con un haiku en los labios. La conmiseración que puede haber en el haiku por los seres sufrientes. En el haiku no debe expresarse ningún tipo de ideología. El romanticismo no pertenece al universo del haiku. El erotismo apenas existe en el haiku. El aspecto amable y jovial del mundo tiene su lugar en el haiku.
Sesión 3: Tono y temática del haiku (y II)
El haijin trata de dinamitar la estética de lo bello. Un haiku en el que la Naturaleza no tiene que ser “buena”. El haiku no está obligado a representar ninguna clase de valores morales. Pensar el mundo como tentación del “yo”. El haiku carece de lectura simbólica. El haiku no es poesía zen. El haiku no puede servir para hacer proselitismo. El haiku lleva a su límite el espíritu de shasei.
Sesión 4: Condiciones elementales del haiku (I)
El primer requisito de un haiku es la inocencia. Para escribir un buen haiku no hay que pretender escribirlo. Un haiku no es un poema breve. Pero ¿qué pasa si un suceso se cuenta con belleza literaria? Si no hay suceso, no hay haiku. Un haiku puede responder a un hecho de nuestro pasado. Sentir la perfección del instante presente. El suceso que origina el haiku debe ser significativo. El haiku tiene que tener fuerza. Eso que nos ha conmocionado debe contarse sin cursilería. Lo mínimo que sucede tiene una importancia capital.
Sesión 5: Condiciones elementales del haiku (II)
No puedes hablar de ti mismo fingiendo que hablas de la Naturaleza. La Naturaleza no está al servicio del haijin. El poeta no debe enjuiciar la Realidad. El “haiku arcaico” fue abandonado precisamente por no respetar a la Naturaleza. Con prudencia pueden entrar en el haiku ciertos elementos de nuestro mundo urbano. El haiku surge del silencio. El haiku no destruye el silencio. El haiku que tiene sabor de wabi-sabi entronca con la tradición.
Sesión 6: Condiciones elementales del haiku (III)
Captar la armonía del mundo. Entender la armonía es esencial para el haijin. Un mismo haiku puede decirse de muchos modos diferentes. No hay plagio en escribir un haiku muy parecido a un haiku conocido. Mientras el aware sea más tópico emocionará menos al lector. Acercamiento visual al haiku. Acercamiento auditivo al haiku. Acercamiento integral al haiku. Si no se puede imaginar la escena no estamos ante un buen haiku. El haiku es mucho más que una fotografía. El origen del haiku no está en la vista sino en la piel.
Sesión 7: Condiciones elementales del haiku (y IV)
El haiku es una expresión elemental. En el haiku nos expresamos con libertad. La libertad de expresión no contempla el uso de figuras literarias. Es lícito en haiku usar palabras o expresiones de gran riqueza expresiva. Se comunica con exactitud lo que se ha presenciado. El haijin debe decirnos cuándo sucede su asombro. El haijin debe decirnos dónde sucede su asombro. No todo debe quedar dicho en el haiku. El haiku no debe llevar elementos de más ni de menos.
Sesión 8: Secretos del haiku bien construido
Hay haikus que se construyen en torno a un eje. Hay que tener en cuenta el orden de presentación de los objetos poéticos. Hay haikus construidos a partir de dos polos internos. El haiku se enriquece con la existencia de elementos en contraste. Reproducir la atmósfera de los momentos. Concatenar elementos para hacer posible el haiku. Se trata de captar la invisible relación entre las cosas. Escribir un buen haiku es como cocinar. El único criterio de validez de un haiku es el de un paladar educado.
Sesiones 9: El haiku es un camino de extinción del “yo” (I)
El haijin está implicado emocionalmente con lo que observa. La implicación emocional con el objeto del haiku no puede destruir el haiku. A veces el haijin parece que habla de sí mismo y sin embargo no es así. A veces el haijin parece que habla de la Naturaleza y sin embargo no es así. Al lector no le interesa que el haijin le cuente su vida en su haiku. Normalmente la aparición de la palabra “yo” destruye el haiku. Excepcionalmente el haiku permite la aparición de la palabra “yo”.
Sesión 10: El haiku es un camino de extinción del “yo” (y II)
Ha habido poetas que han tenido la tentación de definirse en su haiku. Ha habido poetas que han tenido la tentación de nombrarse en su haiku. Sólo una vez extinguido el “yo” el poeta puede ser parte de su asombro. La ausencia de sí como objeto poético. Requisitos para que la Naturaleza se muestre. El poeta ha desaparecido. El buen haiku tiene un «pellizco» que no puede explicarse. El haiku nos invita a comenzar un viaje.
CONCLUSIÓN del curso de iniciación al haiku.
Profesor
Vicente Haya es discípulo de Reiji Nagakawa, doctor en Filosofía, Licenciado en Historia, profesor de la Universidad de Sevilla, en el área de Filologías Integradas. Es autor de Haiku-dô (Kairós, 2008), Aware, iniciación al haiku japonés (Kairós, 2013), y Shizen, mística de la Naturaleza y Naturaleza de la mística en el haiku (Kairós, 2025), entre otros. Ha impartido centenares de conferencias y cursos sobre haiku en España e Iberoamérica.
Del 16 de septiembre al 18 de noviembre
Martes de 16.00 h a 17.30 h CEST
10 sesiones de 1,5 horas. 15 horas en total.
Este curso utiliza la plataforma Tellfy como espacio de comunidad virtual para mantenernos conectados a lo largo de su duración. A través de esta herramienta de comunicación instantánea, el alumnado puede interactuar con el docente y los demás participantes, compartir información y recursos, hacer consultas o reflexiones, acceder a las grabaciones y mucho más. Una vez confirmado el curso, te informaremos sobre cómo acceder.
Las sesiones que componen este curso se grabarán y estarán disponibles durante diez días.
Online. 24 horas antes del acto las personas inscritas recibirán la información necesaria para acceder.
Comprueba tu bandeja de correo no deseado en caso de no haberla recibirlo.
Precio: 127,50 euros.
Casa Asia entregará por correo electrónico un certificado de asistencia al curso a quien lo solicite y que haya asistido al 80% de las clases.
Las personas desempleadas, personas con diversidad funcional, estudiantes menores de 30 años y jubilados/as podrán acceder a una bonificación de un 10% de descuento.








