29/10/2009 | Actualidad > AsiaMedia
El presidente Lee Myung-bak realizó su visita oficial a Camboya los días 23 y 24 de octubre. Durante su estancia en la capital Phom Penh se entrevisto con el primer ministro Hun Sen para analizar e impulsar de cara a las relaciones bilaterales. También mantuvo una entrevista de carácter más protocolario con el rey Norodom Sihamoni, en el trono desde 2004 tras abdicar su padre el rey Norodom Sihanouk. Camboya se convirtió, con la nueva Constitución de 1993, en una monarquía constitucional por lo que el Rey reina pero no gobierna. Hun Sen que ostenta prácticamente el poder desde 1985, es el hombre fuerte del país. Cabe recordar que Hun Sen visitó Seúl en junio de este año con ocasión de la cumbre especial Corea del Sur-ASEAN conmemorativa del 20º aniversario de las relaciones bilaterales

El presidente Lee Myung-bak realizó su visita oficial a Camboya los días 23 y 24 de octubre. Durante su estancia en la capital Phom Penh se entrevisto con el primer ministro Hun Sen para analizar e impulsar cara las relaciones bilaterales. También mantuvo una entrevista de carácter más protocolario con el rey Norodom Sihamoni, en el trono desde 2004 tras abdicar su padre el rey Norodom Sihanouk. Camboya se convirtió, con la nueva Constitución de 1993, en una monarquía constitucional por lo que el Rey reina pero no gobierna. Hun Sen que ostenta prácticamente el poder desde 1985, es el hombre fuerte del país. Cabe recordar que Hun Sen visitó Seúl en junio de este año con ocasión de la cumbre especial Corea del Sur-ASEAN conmemorativa de los 20º aniversario de las relaciones bilaterales.

Camboya que alcanzó la independencia en 1953, ha vivido en las últimas décadas una trágica historia. El país sufrió en plena guerra fría y con la guerra del Vietnam como telón de fondo, una larga guerra civil que llevó al poder al gobierno genocida de los Jemeres rojos (1975-1979) de cuyos efectos físicos y morales Camboya aún no se ha recuperado plenamente. El pueblo camboyano fue victima de una gran masacre durante los 3 años, 8 meses y 20 días que duró el régimen autoritario de Pol Pot que exterminó a casi dos millones de camboyanos. La guerra continuó durante los diez años posteriores que duró la ocupación vietnamita (1979-19899) hasta que bajo la supervisión de la Autoridad Transitoria de las NNUU en Camboya (UNTAC) se desarrolló un proceso de negociación política y de pacificación del país que culminó con las primeras elecciones locales en 2002, seguidas de unas elecciones generales en 2003. La transición política fue muy compleja. Los camboyanos quieren olvidar las atrocidades cometidas pero las heridas aún no han cicatrizado porque algunos colaboradores directos de los jemeres rojos y responsables de las matanzas siguen hoy en día ocupando muchos de los altos puestos en el Gobierno y la Administración Publica del país. Existe un gran escepticismo en la sociedad camboyana sobre las posibilidades efectivas de que el Tribunal Internacional constituido para juzgar a los Jemeres Rojos pueda hacer justicia. Y el Gobierno camboyano no está por facilitar la labor del Tribunal teniendo en cuenta que el mismo primer ministro Hun Sen, el ministro de interior Sar Kheng y el Ministro de asuntos exteriores Hor Nam Hong colaboraron con Pol Pot, quien falleció sin responder de sus crímenes en 1998. La cultura de la impunidad aún corroe los sentimientos de las víctimas que sobrevivieron a la tragedia mientras los jóvenes prefieren mirar con esperanza cara un futuro con mejores oportunidades. Más de la mitad de los 12 millones de camboyanos tiene menos de 21 años. Solo un 3 % de la población tiene más de 65 años.

La economía camboyana se ha liberalizado mucho y ha crecido mucho pero de forma desigual. La crisis económica global ha afectado al sector turístico que alimenta la entrada de divisas. La ayuda exterior sigue siendo imprescindible para dar respuesta a las necesidades básicas una mayoría de la población que vive o sobrevive y depende básicamente de la agricultura. Solo el 25 % de la población vive en zonas urbanas. Camboya ocupa el 137º lugar en la lista de 182 estados en el Índice de Desarrollo Humano del PNUD. Si se compara con sus estados vecinos. Tailandia ocupa el 87º, Vietnam el 116º y Laos el 133ª lugar.

Las relaciones diplomáticas entre Corea del Sur y Camboya se reestablecieron en 1997, solo hace doce años. Ello explica que los intercambios comerciales con uno de los países más empobrecidos de Asia sean muy escasos. El comercio bilateral se incrementó desde los 50 millones $ en 1997 a 300 millones $ en 2008, una cifra 33 veces inferior a la existente en el comercio exterior de Corea del Sur con Vietnam. La estructura económica del país, principalmente agrícola con un escaso tejido industrial no despertaba el interés inversor surcoreano. Si embargo, el crecimiento económico del país se ha acelerado en los últimos años. Hoy ya están presentes muchas empresas surcoreanas y van a llegar muchas más en el futuro. Corea del Sur ya es, después de China, el 2º país inversor en Camboya. Sus inversiones han crecido de los 308 millones en 1997 hasta alcanzar los 2,48 billones $ en 2008. Los acuerdos de libre comercio o FTA que Seúl ha firmado con la ASEAN favorecen el incremento del comercio exterior. Camboya es miembro de la ASEAN desde 1999.

Lee Myung-Bak y Hun Sen discutieron sobre las nuevas bases, prioridades y medios para ampliar las relaciones entre Corea del Sur y Camboya. Se firmaron varios ‘Memorandums of Understanding’ dirigidos a incrementar la ayuda al desarrollo y la asistencia técnica a Camboya por parte surcoreana. Se han priorizado 4 áreas o sectores de cooperación: agricultura, forestal, servicios e infraestructuras sociales. En el ámbito financiero se revisó y amplió el Fondo de Cooperación al Desarrollo Económico a favor de Camboya con el que se van a cofinanciar, entre otros proyectos, un Centro tecnológico para el desarrollo agrícola y un Plan de reforestación de 200.000 hectáreas de tierras. El gobierno surcoreano se comprometió a proveer, durante los próximos 4 años, un total de 200 millones $ para prestamos directos a Camboya para destinarlos a más proyectos de ayuda al desarrollo. También se promocionará el incremento del turismo surcoreano hacia Camboya. Lee Myung-bak hizo una corta escala en Siem Reap para visitar los templos de Angkor, declarados por la UNESCO ‘patrimonio mundial de la humanidad’. Angkor es, sin lugar a dudas, la mas importante zona arqueológica del sudeste asiático. En el ámbito político, Lee Myung-bak pidió a Hu Sen el apoyo camboyano a los esfuerzos del Grupo de los Seis para lograr la desnuclearización de Corea del Norte. Por otro lado se firmó un tratado sobre extradición.

Jaume Giné Daví, profesor asociado de la Facultad de Derecho de ESADE. Investigador asociado al IGADI

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