Ayuntamientos y otras entidades subnacionales tradicionalmente han participado en actividades paradiplomáticas para su propia promoción comercial y desarrollo económico a través del establecimiento de relaciones con otras ciudades. Con la aceleración de la urbanización y la descentralización de las estructuras políticas y administrativas, hay un nuevo surgimiento de actores urbanos que buscan una mayor promoción internacional, y las ciudades asiáticas están siendo especialmente activas.
En 2023, las 1.000 mayores áreas metropolitanes del mundo representaron alrededor del 60% del PIB mundial y más del 30% de la población mundial. La concentración de prosperidad económica e importancia política de las grandes ciudades no dejará de aumentar gracias a la concentración de la actividad económica de alto valor añadido y la creciente urbanización de la población. En países que hasta hoy en día había una menor concentración de la población en las áreas urbanas como la India o Nigeria, un gran éxodo rural está provocando un nivel de urbanización sin precedentes, ofreciendo grandes oportunidades y grandes retos al mismo tiempo. La mayor importancia relativa de las ciudades está acelerando la búsqueda de mayor autonomía en el establecimiento de relaciones internacionales y el establecimiento de actividades paradiplomáticas que vinculan las grandes áreas metropolitanas en iniciativas tratando desde relaciones comerciales e innovación hasta la lucha contra el cambio climático y sostenibilidad.
En este contexto, las ciudades asiáticas están emergiendo como actores clave en la diplomacia urbana global, aprovechando su creciente influencia económica y política para impulsar iniciativas internacionales. Desde Tokio hasta Singapur, estas áreas metropolitanas están liderando esfuerzos que abarcan la cooperación económica, el intercambio cultural y la sostenibilidad ambiental. Sus acciones incluyen la participación en redes globales de ciudades, la organización de eventos internacionales y el establecimiento de acuerdos de colaboración con otras metrópolis. Estas iniciativas reflejan una tendencia hacia una mayor autonomía en la esfera internacional, donde las ciudades no solo representan a sus países, sino que también actúan como plataformas para abordar desafíos globales como el cambio climático, la innovación tecnológica y la inclusión social. La diplomacia de las ciudades asiáticas subraya el creciente papel de las áreas urbanas en la configuración de un futuro interconectado y sostenible.
Japón
Japón, con su rica historia de innovación y resiliencia, ofrece un ejemplo sobresaliente de cómo las ciudades pueden liderar iniciativas globales en áreas como la sostenibilidad, la paz y la preparación ante desastres.
En grandes áreas metropolitanas, como Tokio, se observa la naturaleza estratégica e institucionalizada de la diplomacia de las ciudades. El Gobierno Metropolitano de Tokio cuenta con un personal profesional dedicado a los asuntos internacionales, una estrategia formalizada y eventos que involucran aproximadamente 160 embajadas y oficinas representativas en la zona. Estas acciones no solo subrayan la capacidad de Tokio para operar como un actor global, sino también su papel como un puente entre Japón y el resto del mundo en asuntos políticos, económicos y culturales. En 2019, Tokio fue sede de la Cumbre Urban 20, un foro de ciudades clave para discutir desafíos globales. Este evento destaca la creciente capacidad de los alcaldes y las ciudades para influir en las conversaciones globales y contribuir a decisiones de impacto mundial.
Ciudades como Kitakyushu y Minamata son ejemplos destacados de diplomacia ambiental. Kitakyushu ha desarrollado un liderazgo global en la reducción de la contaminación del aire y el agua a través de la Iniciativa de Kitakyushu para un Ambiente Limpio (2000-2010). Este esfuerzo ha sido replicado en otros países asiáticos, mostrando cómo una ciudad puede convertir su experiencia en un modelo para abordar problemas ambientales a nivel mundial.
Por su parte, Minamata, conocida tristemente por la intoxicación por mercurio que devastó a su población, ha transformado su tragedia en un ejemplo de diplomacia ambiental. Su activismo ha llevado a la creación de la Convención de Minamata sobre el Mercurio, un tratado global que regula el uso y la emisión de este contaminante tóxico, destacando la capacidad de las ciudades para convertir sus desafíos en oportunidades para el cambio global.
En Hiroshima y Nagasaki, la diplomacia urbana se enfoca en el activismo antinuclear. Estas ciudades, marcadas por la devastación de los bombardeos atómicos, han adoptado un papel protagónico en la promoción de la paz mundial. Sus Declaraciones Oficiales de Paz y su liderazgo en la red Mayors for Peace (Alcaldes por la Paz), que agrupa a más de 8,000 ciudades, subrayan su compromiso con un mundo libre de armas nucleares.
Además, en ciudades como Sendai y Hyogo, la diplomacia se orienta hacia la preparación y mitigación de desastres naturales. Estas localidades han sido clave en la formulación de estrategias globales como el Marco de Acción de Hyogo (2005-2015) y el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres (2015-2030), desarrollados en colaboración con las Naciones Unidas. Estas iniciativas demuestran cómo las ciudades pueden liderar esfuerzos internacionales en la gestión de riesgos y la resiliencia ante desastres.
China
La diplomacia de las ciudades en China es un fenómeno altamente articulado en su estrategia de relaciones exteriores. A diferencia de otros países, donde las relaciones entre ciudades suelen ser vistas como irrelevantes, China ha integrado este concepto como un componente clave de su diplomacia. Las ciudades chinas juegan un papel fundamental en fortalecer relaciones internacionales, incluso en momentos de crisis bilateral, cuando las interacciones oficiales entre gobiernos se reducen.
Este tipo de diplomacia se ha utilizado estratégicamente para establecer vínculos alternativos, como ocurrió con los hermanamientos con ciudades japonesas en los años 70, como Tianjin y Kobe en 1973, que ayudaron a suavizar las tensiones entre ambos países. Más recientemente, se ha aplicado en acuerdos de cooperación con ciudades indias para fortalecer sus relaciones y facilitar el contacto entre sus sociedades civiles. Este enfoque de diplomacia de ciudades ha sido ampliamente utilizado por China, como se observa en el aumento de las relaciones de ciudades hermanas de 440 a 950 entre 2000 y 2018.
Además, en el contexto de la Iniciativa de la Ruta y el Cinturón de la Seda (BRI), las ciudades chinas desempeñan un papel aún más crucial. Este proyecto se basa en la conectividad de territorios y ciudades de Eurasia, y las ciudades no solo son actores clave en las relaciones bilaterales, sino que también son fundamentales en grandes proyectos de infraestructura y cooperación internacional. A través de estas iniciativas, las ciudades chinas están no solo conectando regiones, sino extendiendo la influencia global de China.
La diplomacia de las ciudades, especialmente dentro del marco de la BRI, no se limita solo a la construcción de relaciones entre personas. Algunas ciudades chinas, como Guangzhou, se consideran a la vanguardia de la apertura y la experimentación, liderando la materialización de los programas de conectividad de la BRI. Además, las ciudades chinas son miembros de redes transnacionales municipales y participan en agendas de ciudades globales para abordar cuestiones clave de gobernanza global. Estas actividades no solo buscan traer mejores prácticas a China, sino también extender la influencia del país en el ámbito internacional.
Este enfoque muestra cómo, aunque las ciudades de China son miembros activos en redes globales que fomentan la cooperación y el intercambio de conocimientos, la diplomacia urbana siempre está vinculada a los intereses nacionales y geopolíticos de Beijing. La relación entre el estado y las ciudades en China está fuertemente controlada, lo que asegura que la diplomacia de las ciudades sirva a los objetivos estratégicos del gobierno central, especialmente en el contexto de la BRI, donde las ciudades juegan un papel fundamental en la conexión de regiones y en la proyección de poder estatal.
Corea del Sur
La diplomacia urbana en Corea del Sur ha evolucionado para adaptarse a las demandas de un mundo globalizado e interconectado, destacándose como una herramienta esencial para que las ciudades enfrenten desafíos globales. Tradicionalmente limitada a intercambios bilaterales, como los acuerdos de hermanamiento entre ciudades, ahora se ha expandido hacia formas de cooperación multilateral diseñadas para abordar problemas transnacionales como el cambio climático, la desigualdad económica, la seguridad urbana y otros retos no tradicionales.
Este cambio refleja un reconocimiento de la necesidad de colaboración internacional para resolver problemas comunes. Las ciudades surcoreanas han comenzado a integrarse activamente en redes urbanas globales, como United Cities and Local Governments (UCLG) y Local Governments for Sustainability (ICLEI). Estas redes no solo permiten compartir experiencias y políticas, sino que también fortalecen la competitividad internacional de las ciudades y promueven soluciones conjuntas. La transición hacia la diplomacia multilateral ha sido fundamental para posicionar a los gobiernos locales como actores clave en la arena global.
En paralelo, Corea del Sur ha trabajado para institucionalizar la diplomacia urbana. Los gobiernos locales han modificado leyes y desarrollados marcos legales que les otorgan mayor autonomía y capacidad de acción en el ámbito internacional. En 2020, una enmienda a la Ley de Autonomía Local reconoció oficialmente a las ciudades como actores principales en la diplomacia subnacional, superando la visión limitada que las relegaba a ser meros colaboradores del gobierno central. Esta institucionalización ha sido complementada con la creación de equipos especializados y divisiones dedicadas a los asuntos internacionales en muchas ciudades. Por ejemplo, la ciudad de Seúl ha establecido la División de Asociación Urbana Global para coordinar sus iniciativas internacionales de manera más eficiente y sostenible. Además, ciudades como Gyeonggi y Busan han establecido centros de investigación y fundaciones para desarrollar estrategias de diplomacia urbana y proyectos de cooperación internacional, como asistencia para el desarrollo y promoción de intercambios económicos.
La diplomacia urbana en Corea del Sur también ha buscado integrar a múltiples actores mediante alianzas público-privadas. Estas alianzas no solo diversifican los recursos disponibles para los proyectos internacionales, sino que también fomentan la participación de expertos civiles, promoviendo una mayor transparencia y eficiencia en la toma de decisiones. Este enfoque ha sido particularmente útil para enfrentar la creciente complejidad de los problemas globales y regionales, ya que permite la división efectiva de roles entre los diversos actores implicados.
India
La diplomacia de ciudades en India está emergiendo como un componente crucial en la política internacional, subrayando la capacidad de los centros urbanos para impulsar intereses locales y abordar desafíos globales. Este enfoque permite a ciudades como Mumbai y Kolkata posicionarse como actores influyentes en áreas como la economía, la cultura y la sostenibilidad.
Mumbai, reconocida como la capital financiera de India, desempeña un papel destacado al atraer flujos significativos de inversión extranjera y ser sede de industrias clave como Bollywood, el mayor exportador cultural de Asia del Sur. Además, ha establecido relaciones de ciudades hermanas con urbes como Los Ángeles (EE. UU.), Stuttgart (Alemania) y Shanghái (China), lo que fomenta la colaboración económica, el intercambio cultural y la innovación urbana.
Kolkata, por su parte, es conocida como la capital cultural de India. Su rica herencia literaria y artística se refleja en iniciativas como Biswa Bangla, que promueve el arte y la artesanía bengalíes en todo el mundo. También mantiene acuerdos con ciudades como Dhaka (Bangladesh) y Kunming (China), fortaleciendo la diplomacia cultural y las relaciones internacionales. Además, Kolkata se posiciona estratégicamente como puerta de entrada hacia el sudeste asiático, alineándose con la política “Act East” de India.
Más allá de los acuerdos de ciudades hermanas, las ciudades indias participan activamente en redes globales como Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) y el Parlamento Global de Alcaldes (GPM), que abordan problemas urbanos compartidos, como el cambio climático y la migración. Estas redes permiten a las ciudades compartir experiencias, colaborar en soluciones sostenibles y contribuir a la gobernanza global.
Ciudades como Nueva Delhi también albergan oficinas de organizaciones internacionales, incluidas agencias de las Naciones Unidas como UNESCO y UNICEF, consolidándose como centros de gobernanza global. Además, Nueva Delhi ha sido anfitriona de eventos de gran relevancia, como la Cumbre del G20 en 2023 y la Conferencia Global sobre el Ciberespacio en 2017, reforzando su posición en la diplomacia global.
Estas iniciativas reflejan el crecimiento de la diplomacia urbana como una herramienta para abordar desafíos comunes y fomentar el desarrollo sostenible. A través de la combinación de redes internacionales, eventos globales y la promoción cultural, las ciudades indias se posicionan no solo como motores de desarrollo local, sino también como actores clave en la política internacional. Este modelo, que equilibra el poder económico y cultural, subraya la creciente relevancia de las ciudades en un mundo interconectado.
Departamento de Economía y Empresa de Casa Asia







