China se ha consolidado como la principal potencia en el comercio marítimo mundial, destacándose en volumen de transporte, construcción de infraestructura naval y propiedad de instalaciones portuarias. Desde el lanzamiento de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI) en 2013, enfocada en fortalecer la conectividad global de China por vía marítima, terrestre y aérea, el país asiático ha impulsado numerosos proyectos de transporte marítimo, con inversiones significativas especialmente en el Sudeste Asiático, Europa, África y, más recientemente, América Latina.
La Ruta Marítima de la Seda como eje de transformación comercial
El transporte marítimo representa un componente importante del comercio internacional, movilizando aproximadamente el 80 % del volumen total de mercancías a nivel global. En este contexto, la Ruta Marítima de la Seda (MSR), como parte integral de la BRI, ha sido en los últimos años la herramienta de China para impulsar la expansión marítima del país. Las importantes inversiones realizadas en infraestructura y desarrollo portuario han elevado significativamente la influencia de China en el comercio marítimo global, lo que a su vez ha generado preocupaciones para los intereses económicos y geopolíticos de las potencias tradicionalmente dominantes como Estados Unidos.
La Ruta Marítima de la Seda constituye el eje principal de las conexiones entre Asia y Europa. En el contexto de esta iniciativa, se han desarrollado numerosos proyectos portuarios en África y América Latina a través del Mar de China Meridional y los océanos del Indo-Pacífico. A nivel nacional, China cuenta en la actualidad con más de 2.000 puertos menores, cerca de 130 puertos abiertos al comercio exterior, y la mitad de los 20 principales puertos del mundo por volumen de TEUs facturados, ocupando la primera posición con el puerto de Shanghái que facturó en 2023 un total de 49.16 millones de TEUs.
Además, China ha invertido en 129 puertos en el extranjero, algunos de los cuales están mayoritariamente bajo su propiedad. Actualmente, se estima que cerca de un tercio del comercio mundial de contenedores pasa por terminales donde empresas chinas y de Hong Kong tienen participación directa. Asimismo, China se ha convertido en el principal socio comercial de más de 120 países, especialmente en el Sudeste asiático, América Latina y África.
Este crecimiento ha situado a China —país que moviliza aproximadamente el 95 % de su comercio internacional por vía marítima— como el principal exportador e inversor del sector portuario internacional, reforzando su posición como la mayor potencia comercial del mundo. El acceso a puertos extranjeros permite a China y a sus empresas desarrollar redes comerciales más eficientes, aumentando al mismo tiempo su riqueza y control sobre el comercio global. A través de estos proyectos, China busca fortalecer su poder económico y diplomático en las naciones receptoras, trasladando en muchos casos los servicios de sus propias empresas a las terminales portuarias locales. Estas inversiones estratégicas, también proporcionan a China un acceso preferente a mercados clave para la obtención de materias primas y la comercialización de productos manufacturados, facilitando además la distribución de su sobrecapacidad productiva y consolidando su dominio sobre las cadenas de suministro internacionales.
En este proceso, las empresas estatales chinas como China Ocean Shipping Company (COSCO), China Merchants Ports y China Communications Construction Company Limited (CCCC) desempeñan un rol central, liderando la financiación, el diseño, la construcción y la gestión de infraestructuras portuarias en el extranjero. Entre 2010 y 2019, se estima que las inversiones chinas en puertos extranjeros alcanzaron los 11.000 millones de dólares, posicionando a estas compañías como líderes mundiales en transporte marítimo y gestión de terminales. Destaca también Shanghai Zhenhua Heavy Industries Company Limited (ZPMC), responsable de aproximadamente el 70 % de las exportaciones globales de grúas para contenedores.
El impacto de las inversiones chinas en los sistemas portuarios de los países
En relación con los sistemas portuarios, se ha demostrado que la disponibilidad de infraestructuras de alta calidad impulsa de manera significativa el crecimiento económico de los países, especialmente en aquellas regiones emergentes con economías exportadoras. En ese aspecto, la estrategia de China se ha enfocado durante las últimas décadas en inversiones orientadas a la innovación y la sostenibilidad tecnológica, el transporte marítimo ecológico, los buques autónomos y los puertos inteligentes. Como resultado, el país asiático ha logrado avances importantes en este tipo de infraestructuras, optimizando las operaciones portuarias para lograr mayores niveles de eficiencia y rentabilidad.
En los últimos años, los puertos que han recibido inversiones chinas también han experimentado avances notables en la modernización de sus instalaciones, registrando un aumento de su conectividad global superior al promedio global. Entre otros factores, esta transformación se debe a la magnitud de las inversiones realizadas, que han dinamizado sectores como la manufactura y la logística, mejorando infraestructuras, impulsando el comercio exterior y generando empleo en las regiones receptoras. Asimismo, las inversiones chinas en los sistemas de distribución y producción han contribuido a diversificar las cadenas de suministro y aumentar la resiliencia económica de este sector por posibles interrupciones logísticas.
El enfoque de China en el fortalecimiento de vínculos con el Sur Global
El comercio internacional en el Sur Global ha experimentado un crecimiento significativo, pasando de representar el comercio Sur – Sur un 10.8% del total en 1995 a un 25% en 2020, y el comercio Sur – Norte un 16.2% a un 20.8% en ese mismo período. Como consecuencia, la demanda de infraestructura portuaria en estos países, caracterizados por una mayor brecha de infraestructura, continúa en expansión debido a su aspiración para integrarse de manera más sólida en el comercio mundial. En este contexto, las inversiones chinas se han convertido en un factor de atracción fundamental para los países del Sur Global, convirtiendo esta región en el mayor destinatario de las inversiones portuarias de China hacia el extranjero.
Las inversiones estratégicas de China se han orientado especialmente hacia puertos ubicados en países o territorios con alta conectividad marítima, de los cuales seis —Egipto, Malasia, Arabia Saudita, Tailandia, Emiratos Árabes y Vietnam— pertenecen al Sur Global. A su vez, destacan otras áreas estratégicas como el Canal de Panamá, donde China ha establecido operadores en terminales portuarias clave e impulsa diversos proyectos de infraestructura, consolidando así su influencia comercial en una de las principales rutas de tránsito marítimo internacional.
Los países del Sudeste asiático frente a las inversiones portuarias de China
El Sudeste Asiático fue uno de los objetivos principales del lanzamiento de la BRI en 2013, como punto estratégico para la financiación y el desarrollo de sistemas portuarios orientados a facilitar las rutas comerciales de China. Esta región, por su proximidad geográfica y la doble conexión terrestre y marítima, representa un nodo fundamental en la red de transporte internacional, así como un punto clave en la conexión entre China y Europa. Además, en los últimos años se ha perfilado como uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento, desempeñando un papel crucial en las cadenas de valor regionales e internacionales.
Si bien las relaciones históricas entre China y los países del Sudeste Asiático han estado marcadas por tensiones, se ha producido un notable acercamiento, convirtiéndose en una prioridad para la política exterior de Pekín. Ejemplos de esta mejora incluyen la firma del Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP) y el fortalecimiento de la cooperación entre China y la ASEAN. Esta convergencia de intereses ha favorecido un incremento sustancial de la inversión directa china en los diez países miembros de la ASEAN, concentrando actualmente aproximadamente el 14 % de las inversiones exteriores totales de China y representando alrededor del 15 % de su comercio total.
Referente a países, destacan Indonesia y Singapur como receptores preferentes de inversiones chinas en el sector logístico, debido a su importancia estratégica en las principales rutas marítimas internacionales. En términos de proyectos específicos donde China posee una participación superior al 50 %, también destacan: la construcción del puerto de Kyaukpyu en Myanmar; el proyecto de expansión de la terminal portuaria de Muara en Brunéi; la construcción de una base submarina en el puerto de Kuantan en Malasia; el desarrollo de una nueva terminal de almacenamiento de contenedores en el puerto de Pasir Panjang en Singapur; y el proyecto de modernización de las terminales del puerto de Tanjung Priok en Yakarta, Indonesia.
El papel creciente de China en el sistema portuario europeo
Desde 2016, la actividad de China en la red portuaria europea ha seguido una tendencia de crecimiento. Actualmente, a través de las empresas estatales como China Ocean Shipping Company (COSCO) y China Merchants Port, el país asiático controla más del 10 % de las terminales portuarias en Europa, con una concentración notable en el norte del continente. Además, junto con la empresa privada Hutchison Ports, China mantiene inversiones en un total de 27 terminales de contenedores de la Unión Europea, y en 4 terminales adicionales ubicadas en Turquía y el Reino Unido.
Por un lado, entre las operaciones más relevantes en el norte de Europa destacan las realizadas en Róterdam, el mayor puerto europeo y el número 11 del mundo por volumen de TEUs facturados en 2022, donde compañías chinas tienen participación en siete de sus terminales. También sobresalen las inversiones en la terminal CSP Zeebrugge en Bélgica, la terminal de Flandes en Francia, la terminal Stockholm Norvik en Suecia, la terminal Gdynia Container en Polonia, y la terminal Tollerort en Hamburgo. Esta última fue centro de controversia cuando la estatal COSCO propuso adquirir un 35 % de su participación, acordándose finalmente una compra del 24,99 % tras la intervención del gobierno alemán y las instituciones de la UE por razones de seguridad estratégica.
Por otro lado, algunas de las de las inversiones más significativas se localizan en el sur de Europa, particularmente en España, Italia y, de forma destacada, en Grecia. En este último país, COSCO adquirió en un contexto de severa crisis financiera el 51 % del puerto de El Pireo, considerado la principal puerta de entrada de productos asiáticos en Europa y el mayor centro logístico del Mediterráneo oriental. Posteriormente, la participación de COSCO en este centro portuario ha ido incrementando hasta superar los dos tercios de la autoridad portuaria y el 100 % de las terminales 1 y 2 del puerto.
En cuanto al sistema portuario español, aunque la participación china es comparativamente menor que en otros países europeos, muestra una tendencia creciente. Actualmente, las principales empresas estatales chinas poseen cerca del 40 % de participación en el puerto CSP Bilbao y más del 50 % en el puerto CSP Valencia. Este último ha intensificado su enfoque estratégico hacia el comercio exterior con China y el Sudeste Asiático, participando en la octava edición del Foro de la Ruta Marítima de la Seda y firmando un memorándum de entendimiento con el puerto de Ningbo, con el objetivo de fortalecer la cooperación comercial y facilitar la ampliación de inversiones por parte de COSCO. Por su parte, en el puerto de Barcelona —el tercero más importante de España— destaca la participación mayoritaria de Hutchison Ports en algunas de sus terminales.
Departamento de Economía y Empresa de Casa Asia







