En la actualidad, la India se consolida como una de las cinco economías más grandes del mundo y sigue creciendo rápidamente. Durante la última década, su PIB se ha duplicado, impulsado por un fuerte consumo interno, inversiones en infraestructura y reformas estructurales clave.
Tras registrar un notable crecimiento del 7,6% en 2025, el Banco Asiático de Desarrollo proyecta un incremento del 6,9% para 2026 y del 7,3% para 2027. Según el FMI, en el año 2027, la India ocupará el cuarto lugar del mundo en el PIB nominal, superando a la economía japonesa; en la perspectiva de 2,5-3 años, se espera que ocupe el tercer lugar, sobrepasando a Alemania.
Tradicionalmente, la economía de la India está fuertemente dominada por los servicios, especialmente IT y exportación de software. El gran reto del gobierno indio ahora es lograr que la manufactura alcance a los servicios como motor de crecimiento.
Sectores principales
La contribución manufacturera al PIB hoy en día es alrededor del 16-17%. El objetivo del gobierno, sin embargo, es elevar esta cuota al 25% a través de su Política Nacional de Manufactura. La creciente demanda de bienes y servicios fomenta nuevas oportunidades de negocio, lo que, a su vez, genera un ciclo de crecimiento económico en varios sectores.
Electrónica y semiconductores: en los próximos 5 años, el sector va a crecer más rápido. El gobierno indio apunta a generar $300 mil millones en producción para 2026 y está transformando al país de un mero ensamblador a un ecosistema de fabricación de chips.
Infraestructura y logística: con el fin de impulsar el desarrollo industrial, el gobierno está trabajando en la integración de las infraestructuras físicas y digitales en el marco del plan general nacional “Gati Shakti”. Esta iniciativa conecta estratégicamente los nodos industriales con puertos, aeropuertos y rutas de transporte de mercancías. El objetivo central es reducir los altos costes logísticos y crear parques industriales preparados para que los ecosistemas de fabricación puedan operar y escalar sin obstáculos.
La industria de automóviles: las prioridades manufactureras en la industria han cambiado desde combustibles internos hacia energía verde y electrónica. En India, el número de coches eléctricos crece y se estima que para 2030 uno de cada cinco vehículos ligeros podría ser eléctrico.
El sector de materiales: contribuye alrededor del 12% del PIB manufacturero y apoya al sector de infraestructura y construcción.
El sector de farmacéutica y medicina: India es el líder mundial en medicina genérica y vacunas, con una fuerte presencia a nivel mundial. Ahora está impulsando la manufactura de dispositivos médicos, un mercado que se espera que alcance los $50 mil millones para 2030.
Manufactura verde y descarbonización: India tiene el objetivo de alcanzar cero emisiones para 2070, por eso su economía ahora está pasando por una reconfiguración, con masivas inversiones en equipamiento de energía renovable, sistemas de almacenamiento de energía y materiales con bajas emisiones de carbono. Actualmente, la capacidad de producción de módulos solares ya ha superado los 100 gigavatios.
“Make in India”
Lanzada en septiembre de 2014, esta iniciativa surgió como una respuesta rápida a la crisis de 2013 (cuando India era considerada uno de los “Cinco Frágiles” por Morgan Stanley) para convertir al país en un hub global de fabricación y reducir la dependencia de las importaciones.
Como principal progreso, se destaca un crecimiento de fabricación y exportación en varias industrias como la electrónica, el acero, la energía renovable, los vehículos eléctricos y la defensa. Además, la iniciativa ha llevado la apertura de sectores estratégicos (ferrocarriles, defensa y equipos médicos) a la inversión extranjera.
Ventajas para el desarrollo manufacturero
Ventaja demográfica: India mantiene una demografía relativamente joven (edad mediana de 29,2 años en 2026), teniendo una ventana de oportunidad invaluable para consolidar un crecimiento económico sostenido y convertirse en la principal base industrial y un gran mercado de la región.
Urbanización: En 2024, el 35% de la población residió en las ciudades. Cada año más gente abandona el sector agrícola y busca trabajo en la industria y los servicios urbanos.
Alternativa geopolítica: Bajo las incertidumbres geopolíticas causadas por el conflicto en Oriente Medio y el aumento de costes de fabricación en China, las multinacionales están migrando sus cadenas de suministro hacia la India para aprovechar su enorme mercado laboral.
Sector IT avanzado: Aunque IT es un sector de servicios donde la India ya es líder mundial, el país ha empezado a utilizar esta gran fuerza laboral de ingenieros de software para impulsar fábricas inteligentes, automatización y el diseño de componentes electrónicos avanzados que la nueva manufactura necesita.
Conexiones: En los últimos años, India ha firmado múltiples acuerdos de libre comercio, entre los que se incluyen acuerdos con los Emiratos Árabes Unidos, el Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda y la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC).
Obstáculos
Deficiencias en infraestructura: Todavía siguen existiendo enormes brechas en las infraestructuras, especialmente en las zonas rurales, que encarecen los costes de transporte comparado con otros gigantes asiáticos.
Dependencia de importaciones clave: A pesar del avance, la dependencia de componentes críticos extranjeros sigue siendo alta (alrededor del 60% en electrónica avanzada).
Brecha de talento especializado: La falta de educación universal de calidad, especialmente en automatización e IA, supone un grave obstáculo para el progreso tecnológico.
Tensiones geopolíticas: En 2025, Donald Trump impuso aranceles elevados del 25% sobre los productos importados de la India por sus continuas compras de petróleo ruso.
Conclusiones y pronósticos
India seguirá estando entre las economías más avanzadas de la región y del mundo en los próximos años. No obstante, con reformas adecuadas su crecimiento podría ser considerablemente más rápido.
Para el periodo 2030-2035, se espera que el modelo económico madure sustancialmente. Las proyecciones a largo plazo apuntan a que para este periodo India se consolidará firmemente como la tercera mayor economía del planeta. Sin embargo, para dar el salto definitivo de ser el “back office” mundial a la potencia manufacturera mundial, el país tendrá que crear un ambiente favorable, integrando política e infraestructura, centrándose en innovación y sostenibilidad.







