09/01/2013 | Actualidad

Sábado, 22 de diciembre, Busan (la segunda ciudad de Corea del Sur). El día amanece tal y como lo define uno de los lemas característicos del país: Corea, la tierra de la mañana tranquila.

Pocos meses atrás, sin tener el conocimiento exacto sobre lo que era Corea, pensaba en los detalles más significativos de este país al sur de la península coreana. El auge y la importancia de las nuevas tecnologías, por un lado, y la continua tensa relación con Corea del Norte eran los aspectos que más conocía sobre este territorio, e incluso los que más me preocupaban.

Si miramos el primero de los dos aspectos se hace evidente la consolidación de las nuevas tecnologías en el conjunto de la sociedad, tanto para los jóvenes cómo para los más mayores. En el metro y en el bus se hace patente la “enfermiza” necesidad de estar enganchado al aparato móvil, ya sea para informarse, para jugar, para escuchar música o para estar en contacto con los más cercanos. Incluso en los coches es bastante notoria la tecnología. Todos cuentan con un GPS minucioso en el más mínimo detalle y algunos con una cámara trasera para poder aparcar con facilidad y comodidad.

En cuanto al segundo aspecto, teniendo en cuenta el reciente envío por parte de Corea del Norte del cohete de largo alcance, la relevancia que los ciudadanos surcoreanos le dan es menos de la que esperaba. Evidentemente están informados de las relaciones intercoreanas y de los movimientos más destacados, pero no parece afectar para nada a la vida cotidiana de los surcoreanos. En lo que sí les afecta esta incómoda relación –y mucho–, es en la obligación de que todos los jóvenes varones deben hacer el servicio militar durante aproximadamente dos años. Esta medida, junto con tener bases estadounidenses en el país, es el antídoto para sentirse un poco más seguro ante las amenazas norcoreanas. Y es que la distancia que hay entre las dos capitales, Seúl y Pyongyang, no llega ni a los 200 quilómetros.

Lo que desconocía por completo hace unos meses era el factor Gangnam Style, una tendencia que me cogió totalmente por sorpresa en el país asiático. Uno o dos meses previos del salto de esta canción al ámbito internacional, Corea del Sur ya estaba inmersa de pleno en la moda PSY.  Últimamente parece que este boom ha empezado a bajar en el territorio. Por cierto, Gangnam es uno de los barrios más acomodados de Seúl.

Park Geun-hye, nueva presidenta electa de Corea del Sur e hija del antiguo dictador Park Chung-hee, tiene el objetivo de recuperar el crecimiento económico del país. Otro de sus retos también será acercar posturas con los del norte con tal de suavizar las tensiones provocadas con el lanzamiento del satélite norcoreano el pasado diciembre, una semana antes de las elecciones surcoreanas.