En 2023, las emisiones globales en Asia llegaron a 13.259,6 megatoneladas (Mt), lo que indica un incremento del +5,85 % en comparación con el año anterior. Aunque se aprecian indicios favorables, como un crecimiento constante de las energías renovables o la eficiencia energética en ciertos países, los retos para esta región continúan siendo significativos. Las consecuencias del cambio climático en Asia son cada vez más palpables: temperaturas extremas, inundaciones, sequías prolongadas, migraciones internas y presiones sociales. Asia tiene una de las claves más importantes para liderar el cambio hacia un futuro más sostenible. Sin embargo, muchas regiones siguen teniendo dificultades para implementar medidas que lleven a este futuro.
China: gigante emisor con un futuro incierto
China continúa siendo el principal emisor global de dióxido de carbono, con 13.260 millones de toneladas en 2023, lo que representa más del 62 % del total de emisiones en Asia. A pesar del incremento general en sus emisiones, el país ha impulsado un significativo aumento en la generación de energías renovables, como la solar y eólica, y una reducción en la participación del carbón en su matriz energética, que descendió del 60 % al 53 %. En el primer trimestre de 2025, las emisiones mostraron una reducción interanual del 1,6 %, atribuida a que el 89 % de la nueva capacidad instalada correspondió a fuentes renovables.
No obstante, el logro de un pico definitivo aún no está garantizado, debido a la presión para mantener el crecimiento económico y la posibilidad de reactivar plantas de carbón inactivas. Además, las empresas estatales chinas fueron responsables del 23 % de las emisiones fósiles globales en 2023, destacando su papel crucial tanto en el desafío como en la mitigación del cambio climático.
Japón: eficiencia creciente y descenso sostenido
El país nipón liberó 944,8 Mt de CO₂ en 2023, con una reducción del -6,46 % en comparación con 2022. Esta disminución forma parte de una tendencia más amplia: desde 2013, la nación ha conseguido disminuir sus emisiones en un 22 %, gracias a políticas de eficiencia energética, avances tecnológicos y una transición gradual hacia fuentes más sostenibles.
La eficiencia energética de Japón es destacable: genera solo 0,16 kg de CO₂ por cada 1.000 USD de PIB, una de las tasas más reducidas a nivel global. Asimismo, el sector energético ha logrado su menor nivel de emisiones en veinte años. Sin embargo, las emisiones por persona aún alcanzan 7,54 toneladas, superando notablemente la media global de alrededor de 4,7 t, en especial en los sectores industrial y de transporte. Este dato indica que, a pesar de que Japón ha avanzado en su eficiencia, todavía existe margen para intensificar su transición energética.
Corea del Sur: progresos con barreras estructurales
En cuanto a Corea del Sur, este país registró 624,2 Mt de CO2 en 2023, una reducción del –4,4% en relación con el año previo. Su emisión por persona, de 12 toneladas, es una de las más elevadas del G20, duplicando la media global. Así, la producción de electricidad a partir del carbón sigue siendo la más predominante, con 3,81 t CO₂ per cápita, la segunda cifra más elevada entre las principales economías globales.
Corea del Sur se posiciona hoy como el noveno mayor emisor a nivel mundial en el uso de combustibles fósiles, aportando cerca del 1,6 % del total mundial. Su ambición climática está aumentando, pero el ritmo de cambio sigue siendo insuficiente, dado su alto nivel de dependencia del carbón y su robusta industria pesada.
India: bajo nivel per cápita, pero alto volumen total
En 2023, India fue el tercer mayor emisor mundial con unos 2.800 Mt de CO₂, equivalente al 10,5 % de las emisiones asiáticas. Sin embargo, su emisión per cápita fue baja (≈ 2,1 t), reflejando profundas desigualdades internas y un desarrollo aún basado en el carbón, que genera más del 70 % de su electricidad.
Aunque sigue dependiendo de los combustibles fósiles, India avanza en la transición energética con importantes inversiones en solar y eólica. Su meta de neutralidad de carbono para 2070 es un compromiso clave, aunque posterior al objetivo 2050 de otros países. El reto: crecer sin repetir el modelo contaminante del pasado.
El Sudeste Asiático: un área esencial en la intersección climática
El Sudeste Asiático aporta entre el 15 y 16 % de las emisiones de Asia y enfrenta un rápido crecimiento económico y demográfico ligado a la dependencia de combustibles fósiles y una transición energética lenta.
Sin embargo, hay avances importantes: proyectos como SLTEC en Filipinas y Cirebon-1 en Indonesia buscan cerrar plantas de carbón para 2025-2030, financiados por iniciativas internacionales. La Red Eléctrica de ASEAN impulsa la integración regional con varios proyectos de energía renovable en marcha y un mercado eléctrico multilateral previsto para 2045.
Singapur planea importar gran parte de su electricidad limpia mediante cables submarinos, apoyando la exportación de energía renovable desde países vecinos. Proyectos como el parque eólico en Laos, que suministra a Vietnam, muestran el éxito de estos acuerdos multilaterales y la consolidación de la cooperación energética en la región.
Tabla comparativa entre Asia y Europa

Conclusión
Podemos decir que Asia está ante una encrucijada climática de dimensiones históricas. De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial, la zona se está calentando casi el doble del promedio global, con temperaturas promedio en 2024 que superó en 1,04 °C la referencia del periodo 1991‑2020. Este calentamiento extremo provoca fuertes olas de calor, sequías, inundaciones y tifones destructivos que presionan economías, sistemas alimentarios y la salud pública.
Asia cuenta con recursos humanos, técnicos y estratégicos para lograr una transformación más rápida. La zona ya encabeza el crecimiento en capacidad renovable y está adoptando mecanismos de resiliencia, como sistemas de alerta temprana —útiles ante ciclones o calamidades fluviales. Si se procede con prontitud y colaboración, la región puede alterar su trayectoria y establecer un modelo sostenible que beneficie tanto al planeta como a sus habitantes.
Departamento de Economía y Empresa de Casa Asia







