15/10/2008 | Actualidad > AsiaMedia
Entrevista a Na Hong-jin, director de una de las películas más taquilleras del año en Corea del Sur y premiada en el Festival de Sitges

Entrevista a Na Hong-jin, director de una de las películas más taquilleras del año en Corea del Sur y premiada en el Festival de Sitges.

El surcoreano Na Hong-jin, conocedor del éxito por su primera película, el sangriento thriller The Chaser, una de las más vistas este año en su país, desgrana para asiared su método de trabajo, que pasa por un intenso trabajo previo de experimentación.

¿Por qué le gustan las películas con sangre y sufrimiento?

A mí no me gustan. Las películas con tanta violencia y tanta sangre? yo no las puedo ni ver, porque creo que soy muy sensible. Sin embargo, he rodado los cortos sangrientos y The Chaser, precisamente por eso, porque no puedo ver este tipo de filmes. Mi sensibilidad ante la violencia provoca una reacción extrema, por eso soy el más indicado para hacer este tipo de películas, aunque a lo mejor me equivoco.

¿Por qué has querido inventar un nuevo tipo de asesino en The Chaser?

Como autor que soy, yo quería crear algo diferente. Todos los artistas tenemos el deseo de hacer algo distinto. Sobre todo algo nuevo. Desde el principio de esta película, basada en un hecho real, yo tenía un sentimiento muy fuerte hacia este suceso. Y por eso quise crear un personaje muy realista, que se parezca mucho a una persona de verdad. Por eso creo que este tipo de asesino se acerca bastante a cómo es un asesino real.

¿Hay algo parecido entre esculpir una escultura y rodar una película de cine?

Creo que sí, es similar. Esculpir una escultura como escultor y rodar una película como cineasta son cosas parecidas. The Chaser es mi primer largometraje, desde el principio hasta el final he encontrado muchas similitudes entre estas dos artes.

¿Qué mensaje encierra The Chaser?

Esta película destapa la corrupción y luego encuentra la verdad. Este proceso está basado en la realidad. Es el motivo más importante.

¿Qué mejorarías de la película?

Soy una persona que no mira hacia atrás. Me olvido de lo que ha pasado muy rápido. Me entrego al máximo a cada momento. No hay nada de lo que me arrepienta, ni nada que pueda mejorar. Incluso si la crítica pensara que le falta algo a esta película, creo que este hecho, en sí mismo, sería una virtud de la película. Aunque rodase esta película de nuevo, no saldría un resultado mejor que el actual. Creo que crear una película es un proceso químico que contiene muchos elementos. No creo que le haya faltado nada.

¿Cuál es tu próximo proyecto?

Tratará sobre un coreano que vive en China. En realidad en la península coreana hay tres nacionalidades: una corresponde a Corea del Norte; otra, a Corea del Sur, y la última son los coreanos que viven en China. Esta situación no es por voluntad nuestra, sin embargo han pasado más de 50 años y se mantienen las diferencias. La trama trataría de un coreano chino que viene a Corea para asesinar a alguien.

¿Volverás a experimentar en esta película en tu propia piel las actitudes y acciones de tus personajes?

Sí que estoy experimentando otra vez. Ya he estado en China. Me metí en un barrio bastante peligroso, donde pasan cosas… No me da vergüenza experimentar conmigo mismo.

¿Conoces el método Gonzo?

No, pero ya lo buscaré.

¿Qué directores occidentales te gustan?

Me gustan todos los directores. Últimamente veo mucho a William Friedkin. También respeto mucho a Abel Ferrara.

¿Qué significa para ti estar en Sitges?

En este sitio estoy muy cómodo, y aunque no haga del todo buen tiempo es mejor, el sol me quemaría… Me gusta mucho Sitges.

Na Hong-jin

El director Na Hong-jin, surcoreano de 34 años, ya ha conocido el sabor del éxito gracias a su primera película, el sangriento thriller The Chaser, uno de los filmes más vistos en su país este año. La película fue proyectada en Cannes y ha obtenido el premio Orient Express Casa Asia en el Festival Internacional de Cinema de Catalunya Sitges 08. Tras un trabajo exhaustivo de documentación sobre crímenes reales y con un análisis de su propia personalidad para dotar de más realismo al asesino de su película, Na ha querido inventar un nuevo tipo de asesino en serie. En su afán de objetividad, el cineasta llegó incluso a perseguir a chicas por la calle para observar su reacción. Estudió arte y se especializó en la escultura, aunque el destino deparó a Na finalmente un camino audiovisual a través de la publicidad para acabar creando en la gran pantalla. ‘Yo sería un buen asesino si no fuese director, ustedes también podrían serlo!’, bromeó con la prensa del festival de Sitges 08.