04/02/2026 | Actualidad > AsiaView
El pasado martes 27 de enero se finalizó el Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea (UE) e India en el marco de la decimosexta cumbre bilateral, celebrada en Nueva Delhi.

El acuerdo abarca a dos economías que, conjuntamente, representan alrededor del 25% del PIB mundial, además de casi un tercio del comercio global. Se espera, así, que entre en vigor a lo largo del año y ayude a abrir el mercado indio, tradicionalmente proteccionista, a los 27 países miembros de la UE, con especial enfoque en los sectores de producción, manufactura y servicios. Para Europa, el acuerdo va más allá del impulso de las exportaciones; se trata, también, de una cuestión de resiliencia económica. La economía india, que ha crecido una media cercana al 6% anual en los últimos años y cuenta con una población joven de 1,45 mil millones de personas, hace del país un socio estratégico para Europa dentro de una región cada vez más consolidada como polo económico.

Se estima que, gracias a la eliminación o reducción de los aranceles, que en la actualidad están impuestos sobre un 96,6% el acuerdo tiene el potencial de duplicar las exportaciones europeas a India antes de 2031. La medida puede conllevar un ahorro de hasta mil millones de euros para las empresas de la UE, facilitando así el acceso al mercado indio para productos prioritarios europeos como los automóviles o el vino, a cambio de una mayor facilitación de las exportaciones indias en sectores como los textiles, las gemas o los productos farmacéuticos.

La política comercial exterior de la India

En respuesta al contexto comercial internacional actual, que implica una serie de desafíos y cambios a los que resulta esencial adaptarse, India ha puesto en marcha una serie de reformas en sus políticas económicas, que marcarán el rumbo de su economía a lo largo de las próximas décadas. Iniciativas como Make in India 2.0. promueven el desarrollo de más de 27 sectores diferentes y buscan posicionar al país como un exportador cada vez más competitivo.

En 2023, la política comercial exterior india fue sujeta a una reforma sustancial, con el principal objetivo de impulsar las exportaciones hasta alcanzar los dos billones de dólares en 2030. Esta nueva política comercial actúa como marco para apoyar la facilidad para hacer negocios, reduce los cuellos de botella procedimentales, facilita la digitalización del comercio y promueve la competitividad de sus empresas. De este modo, la economía india avanza, de forma progresiva, de un modelo orientado hacia el mercado interno y de carácter defensivo a un enfoque más abierto y orientado al futuro.

Una de las vertientes más relevantes de esta estrategia es el cambio de enfoque frente a la firma de Acuerdos de Libre Comercio. En los últimos cinco años, India ha firmado 15 acuerdos de libre comercio, incluyendo el alcanzado con la UE, con socios comerciales estratégicos clave, como los Emiratos Árabes Unidos (CEPA, 2022), y miembros de ASEAN. En 2025 se firmaron acuerdos también con el Reino Unido, Nueva Zelanda y Omán, ampliándose el acuerdo provisional que existía con Australia. Sigue en negociación un acuerdo con Estados Unidos.

Las relaciones bilaterales entre la UE y la India

La relación entre la UE y la India se ha encontrado, históricamente, marcada por valores y principios compartidos como la democracia, el estado de derecho, el orden internacional y el multilateralismo. Las líneas de cooperación entre ambas partes han sido siempre diversas, cubriendo una amplia gama de sectores. Entre ellos, destacan el comercio y la inversión, el cambio climático, la ciencia y la tecnología, la digitalización, la conectividad y la agricultura.

En el contexto general, las relaciones diplomáticas comenzaron a desarrollarse a principios de los 60, siendo India uno de los primeros países en establecer relaciones con la Comunidad Económica Europea en 1962. Más adelante, la Declaración Política Conjunta firmada en 1993, junto con el Acuerdo de Cooperación firmado en 1994 abrieron paso a el fortalecimiento de los lazos bilaterales.
La arquitectura institucional entre las dos partes se ha ido desarrollando desde la primera Cumbre UE-India en el año 2000, elevándose la relación a una Asociación Estratégica en 2004. Hasta la fecha, se han llevado a a cabo 16 cumbres bilaterales, siendo en la última de estas cuando se ha dado por finalizado el acuerdo.

Las relaciones económicas

Por otro lado, la UE ha sido el segundo mayor socio comercial de India de manera casi constante, colocándose detrás de China y antes de Estados Unidos y conformando alrededor de un 11,5% de su comercio de bienes. En general, este comercio se caracteriza por un déficit comercial considerable a favor de India: 2024 presentó 71,4 mil millones de importaciones europeas frente a 48,8 mil millones de exportaciones. A pesar de ello, a lo largo de la última década, el comercio entre las dos partes se ha más que duplicado, a favor de ambas economías. Así, las importaciones de la UE han crecido un 140%, mientras que sus exportaciones lo han hecho un 58%.

En cuanto a productos, en las exportaciones de la UE, destacan principalmente la maquinaria y otros dispositivos, los productos químicos y los combustibles. Por su parte, las principales exportaciones de India incluyen maquinaria y dispositivos, equipamiento de transporte y productos químicos.

El comercio bilateral de servicios entre la UE y la India también ha crecido en la última década, con un aumento del 243 %, observando un patrón opuesto al de bienes. En 2024, su valor superaba ya los 66.000 millones de euros, de los cuales 37.000 millones correspondieron a importaciones europeas y 29.000 millones a exportaciones indias. Entre los servicios más intercambiados destacan las telecomunicaciones, los servicios de información y computación, la consultoría empresarial y los servicios de transporte.

En cuanto a la inversión extranjera directa, la UE ha invertido más de 132.000 millones de euros en India, consolidándose como uno de los principales inversores en el país. Actualmente, más de 6.000 empresas europeas operan en India, generando empleo para más de 3 millones de personas en distintos sectores.

La inversión extranjera directa en India por parte de la UE superaron un valor de 132 mil millones, convirtiendo a la Unión en uno de los inversores líderes del país asiático. Existen más de 6.000 empresas europeas en India, que emplean a más de 3 millones de personas en diversos sectores.

El proceso de negociación

El proceso de negociación, que ha concluido tras casi dos décadas de negociaciones intermitentes, empezó en 2007. Las conversaciones fueron suspendidas en 2013 y se relanzaron en 2022, tras casi diez años de pausa. La decimocuarta y última ronda formal de negociaciones tuvo lugar en octubre de 2025, seguida de discusiones inter-sesionales de carácter técnico y político. De forma paralela, se iniciaron también negociaciones para un Acuerdo sobre Indicaciones Geográficas y un Acuerdo de Protección de Inversiones, procesos que continúan en curso.

Contenido del Acuerdo

El Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea e India establece un marco equilibrado que combina la apertura de mercados con la protección frente a prácticas comerciales desleales. Por un lado, India concederá a la UE reducciones arancelarias sin precedentes, eliminando aranceles sobre el 86 % de las líneas arancelarias y el 93 % en valor. Por otro, la UE eliminará también aranceles sobre el 90 % de las líneas arancelarias y el 91 % en términos de valor. Además, ambas partes liberalizarán un número adicional de líneas, alcanzando un nivel de liberalización del 99,3 % para la UE y del 96,6 % para India.

En el sector industrial, India eliminará aranceles altos que de media superan el 16 % en productos como químicos, cosméticos, plásticos, partes de automóviles, textiles y prendas, cerámica, maquinaria y barcos. Estas reducciones se aplicarán de manera inmediata en algunos casos y de forma gradual en otros, en plazos que van de cinco a diez años, facilitando así la entrada de productos europeos que antes enfrentaban barreras arancelarias muy altas.

El acuerdo también aborda el sector agroalimentario, históricamente sensible en India. Se eliminarán aranceles en productos como aceite de oliva, cerveza sin alcohol, zumos de frutas, alimentos procesados como confitería, pan, pasteles y chocolate, así como carne de oveja, de manera inmediata o en fases. Además, se mejorará el acceso al mercado de productos como vino, cerveza, otras bebidas alcohólicas y frutas, estableciendo grupos de trabajo para vinos y bebidas espirituosas que servirán como plataforma de cooperación e intercambio de información. La UE protegerá sus sectores agrícolas sensibles mediante restricciones y cuotas sobre ciertos productos y mantendrá sus estrictos estándares sanitarios y fitosanitarios.

El acuerdo incluye reglas de origen estrictas, similares a otros tratados comerciales, que aseguran que solo los productos procesados mayoritariamente en una de las partes puedan beneficiarse de las preferencias arancelarias. También se implementarán medidas para facilitar el comercio legítimo y garantizar que las importaciones cumplan con los requisitos de seguridad, sanidad y propiedad intelectual.

Además, el acuerdo permite el uso de instrumentos de defensa comercial con un mecanismo bilateral de salvaguardia y amplía las oportunidades en servicios, estableciendo así normas más claras que generan un entorno previsible para los proveedores.
En el ámbito digital, se establecen reglas que fomentan la confianza del consumidor, protegen el código fuente de software y refuerzan la protección del consumidor en el comercio electrónico, incluyendo medidas contra el spam, la divulgación forzada de información sensible y garantiza una protección alta de los derechos de propiedad intelectual.

También se refuerza la competencia leal mediante la regulación de empresas públicas y privadas, se incluyen disposiciones para facilitar la participación de PYMES, y se integran compromisos vinculantes en desarrollo sostenible, protección ambiental, lucha contra el cambio climático, derechos laborales, igualdad de género y participación de la sociedad civil.

Asociación de seguridad y defensa

Además, el aumento de la cooperación entre ambas partes no se ha visto únicamente reflejado en el final del acuerdo comercial, sino que también se reforzó la cooperación en el ámbito de la defensa, a través del cierre de una Asociación de Seguridad y Defensa, con el que ambas partes elevarán su cooperación estratégica, incluyendo cooperación en ciberseguridad y ejercicios navales conjuntos.Simultáneamente, se anunció el lanzamiento de negociaciones de un Acuerdo de Seguridad de la Información, especialmente desarrollado para permitir intercambios de información sensible.

Siguientes pasos

El Acuerdo pasará a la revisión legal y traducción a todos los idiomas oficiales de la UE, y deberá ser aprobado por tanto el Consejo como el Parlamento Europeo. Paralelamente, deberá ser ratificado de forma interna en India. Su gestión estará a cargo de un Comité Conjunto UE-India, que supervisará la implementación, resolverá cuestiones de interpretación, explorará oportunidades para ampliar el comercio y coordinará comités especializados en asuntos técnicos y sectoriales.

De esta manera, el acuerdo constituirá un paso importante en la relación comercial entre la UE y la India, al proporcionar un marco estable para el comercio y la inversión, favorecer la competitividad de las empresas y sentar las bases de una cooperación económica sostenible y a largo plazo.