13/05/2026 | Actualidad > AsiaView
El Asian Development Outlook es un informe anual del Asian Development Bank (Banco Asiático de Desarrollo) que analiza las economías en desarrollo en Asia y el Pacífico. La publicación de abril destaca que el conflicto en Oriente Medio ha introducido tensiones geopolíticas globales que desafían la resiliencia y la capacidad de desarrollo económico de la región de Asia y el Pacífico.

Desafíos económicos y vulnerabilidad energética

El conflicto se intensificó el 28 de febrero de 2026, afectando las instalaciones de producción de energía y las rutas principales de transporte de la región, como el Estrecho de Ormuz – el punto crítico de tránsito, por el cual exporta una gran parte de materias primas de los importantes proveedores de Oriente Medio. En 2024 y principios de 2025, el Estrecho de Ormuz transportaba el 25% del comercio marítimo mundial de petróleo y el 20% de gas natural licuado, con más del 80% destinado a mercados asiáticos. El conflicto provocó un colapso en el tráfico de barcos por esta ruta.

Las interrupciones de producción y el transporte han tensado los mercados de Oriente Medio, subiendo los precios: por ejemplo, solo en dos semanas, el precio del petróleo Brent superó 100 dólares por barril, un 70% más desde principios del año.

Estas economías también son proveedores de fertilizantes. Las disrupciones de producción y transporte elevan los costos de producción agrícola y, con cierto retraso, los precios de los alimentos.

La producción de semiconductores también puede verse perjudicada, ya que el conflicto afecta a los envíos de helio (donde Qatar representa un tercio del suministro mundial), azufre (45% de las exportaciones del Golfo) y productos petroquímicos – materiales clave para la fabricación de chips. Taiwán es el líder mundial en este aspecto, fabricando más del 60% de los chips globales y casi el 90% de los más avanzados.

Los mercados se han debilitado con una mayor volatilidad, han depreciado las monedas locales frente al dólar y ha habido una salida del flujo de caja. Además, la caída rápida de los mercados bursátiles podría influir en la confianza de los inversores.

Más allá, la intensificación del conflicto también interrumpe los enlaces aéreos entre Europa y Asia, afectando a los países dependientes del turismo como Maldivas, Tailandia y República de Fiji.

Incertidumbre arancelaria y comercial

En febrero de 2026, EE. UU. implementó un nuevo arancel global de 10% a todas las importaciones durante 150 días, con posibles aumentos del 15%. Esto afecta a las cadenas de suministro y debilita la demanda externa.

Tras los aumentos arancelarios de 2025, muchas economías regionales (particularmente Filipinas, Vietnam y, en menor medida, China e Indonesia) ya han tenido que reorientar sus exportaciones hacia otros mercados fuera de EE. UU.

Aunque el ‘front-loading’ (adelanto de envíos) podría apoyar el crecimiento a corto plazo, la incertidumbre frenará la inversión regional.

Pronósticos del crecimiento

Bajo un escenario de estabilización temprana, se espera que el crecimiento de la región asiática se modere al 5,1% tanto en 2026 como en 2027.

Si las interrupciones en el Oriente Medio se intensifican y persisten hasta el tercer trimestre de 2026, el crecimiento podría caer al 4,7% en 2026 y al 4,8% en 2027.

Sin embargo, el consumo privado se mantiene robusto en el sur de Asia y el sudeste asiático, apoyado por mercados laborales estables y un aumento en el gasto público en infraestructura.

Proyecciones de inflación

Aunque el choque inicial afecta a la energía, los altos costos de transporte y logística pueden filtrarse hacia la inflación subyacente, obligando a los bancos centrales a mantener políticas monetarias restrictivas por más tiempo.

Se prevé una inflación del 3,6% en 2026 y 3,4% en 2027 bajo un escenario de estabilización temprana. En un escenario de conflicto prolongado, la inflación podría dispararse al 5,6% en 2026.

Tabla:

República Popular China: El crecimiento bajará al 4,6% en 2026 y 4,5% en 2027 debido a la debilidad del sector inmobiliario, el consumo doméstico moderado y la menor expansión de las exportaciones.

India: Su economía se mantiene robusta con un crecimiento proyectado del 6,9% en 2026 y 7,3% en 2027, impulsado por reformas estructurales y acuerdos comerciales.

Asia Central: Economías exportadoras de energía como Kazajistán podrían beneficiarse de los altos precios, pero enfrentan riesgos por la interrupción de las rutas de exportación.

Sudeste Asiático: Indonesia, Tailandia y Filipinas enfrentan presiones inflacionarias por los precios del petróleo, aunque los gastos en infraestructura pública y transformación digital sostendrán la actividad.

Inteligencia Artificial y su impacto económico

El informe identifica una brecha significativa en la preparación para la IA entre las economías avanzadas y las economías en desarrollo de Asia.

Las economías asiáticas avanzadas (países como Singapur, Corea y Japón) lideran en la infraestructura digital y capital humano. En contraste, gran parte de Asia en desarrollo (como Indonesia, India y Filipinas) puntúa bajo en la infraestructura digital, lo que limita la adopción de modelos avanzados de IA.

Se estima que para 2030, la IA podría incrementar el PIB de las economías preparadas entre 0,6 y 2,1 puntos porcentuales. En las economías en desarrollo, el impacto inicial será menor (0.2 a 1.8 pps), pero tienen un mayor potencial de beneficio a largo plazo si invierten en 5 aspectos: infraestructura digital, capital humano, capacidad de innovación, solidez institucional, y estructura económica. Esto permitirá implementar modelos avanzados de IA más rápido y reducir la brecha tecnológica.

Conclusión

El conflicto en Oriente Medio ha ilustrado cómo los choques geopolíticos se transmiten a través de redes complejas e influyen cada vez más en diferentes aspectos de la economía global.

A pesar de los desafíos geopolíticos y comerciales, la región de Asia y el Pacífico ha mostrado resiliencia, aunque los riesgos a la baja son significativos. Asia es vulnerable a los efectos indirectos de los precios de la energía, las redes comerciales y las condiciones financieras.