El mercado global de vehículos eléctricos mantuvo su crecimiento en 2023, con más de 13 millones de unidades vendidas, lo que representó un aumento del 35% respecto al año anterior. China siguió liderando este impulso, con más de ocho millones de vehículos vendidos, lo que supone un incremento del 37% interanual y aproximadamente el 60% de las ventas globales de EV. En contraste, el crecimiento de las ventas en Europa fue menor, con un poco más de tres millones de unidades comercializadas, mientras que Estados Unidos mostró un notable crecimiento del 48%, alcanzando casi 1.5 millones de unidades vendidas.
El mercado chino: resultados de una buena política industrial
Los fabricantes chinos de automóviles han superado a líderes tradicionales de la industria como Alemania y Japón. En 2022, las ventas de nuevos vehículos eléctricos en China aumentaron un 82%. Ese mismo año, China fue responsable del 35% de las exportaciones globales de vehículos eléctricos. La empresa china BYD llegó a vender más unidades de estos vehículos que Tesla durante el cuarto trimestre de 2023. Este avance vertiginoso, está estrechamente vinculado a la estrategia nacional de Pekín para fomentar el desarrollo de la industria de los vehículos eléctricos. El desarrollo de vehículos eléctricos se desarrolló en el país a partir de los años 90 como una oportunidad para que China se consolidara como una potencia en este sector.
En 2023, más de la mitad de los vehículos eléctricos en circulación a nivel mundial se encontraban en China, consolidando al país como el mayor mercado y productor global. Entre 2009 y 2023, el gobierno chino ha inyectado una cantidad estimada de más de 230 mil millones de dólares en la industria, acelerando su expansión a un ritmo inalcanzable para su competencia internacional. Las grandes empresas automovilísticas chinas, como BYD, SAIC-GM-Wuling, Geely, Nio, Xpeng y LiAuto, se han visto sumamente beneficiadas por el ecosistema de innovación y de cadenas de suministro que las autoridades chinas se han preocupado por proteger y cultivar. La posición estratégica de China en el refinamiento de tierras raras, material clave en la fabricación de las baterías, ha favorecido en gran medida la innovación y la reducción de costes en este componente clave de los vehículos eléctricos. El desarrollo de las infraestructuras necesarias por la planificación estatal ha sido fundamental para el aumento de las ventas y la electrificación de las ciudades chinas.
El mercado europeo: desaceleración y competencia exterior
En el mercado europeo, durante el año 2023, las ventas de coches eléctricos llegaron a cerca de 3,2 millones, un aumento del 20% respecto al año anterior. Sin embargo, la eliminación de subsidios y la ralentización de la demanda ha hecho caer considerablemente las ventas en 2024, especialmente debido al retroceso de la demanda en países como Alemania o Francia. Esta desaceleración ha llevado a empresas como Volvo a retrasar el abandono de la fabricación de coches de combustión, o Stellantis a frenar la producción de vehículos eléctricos, destacando la fabricación del Fiat 500e en la planta de Turín.
La frágil situación del sector automovilístico europeo se ve agravada por la irrupción de los coches eléctricos chinos. En 2024, se estima que las ventas de coches eléctricos fabricados en China representarán el 25% del total, en comparación del 19,5% del año anterior. De este 25%, un 11% corresponde a marcas chinas mientras el 13% restante corresponde a empresas occidentales y japonesas que manufacturan en territorio chino. Los precios sustancialmente inferiores de los modelos chinos, un 28% menor en comparación a sus contrapartes occidentales, ha puesto en alerta la Unión Europea y sus estados miembros.
Guerra arancelaria: acusaciones de dumping y desacuerdo europeo
En junio de 2024, la Unión Europea aprobó el aumento provisional de los aranceles para los coches eléctricos manufacturados en China hasta un máximo de un 38%, más el 10% ya existente. Este aumento es humilde en comparación a los aranceles del 100% establecidos por Estados Unidos y Canadá. La Comisión Europea inició una investigación antidumping sobre los subsidios que la industria automovilística eléctrica china recibe por parte de las autoridades. La investigación concluyó que se inyectaba dinero público en toda la cadena de suministro, desde la extracción de materias primas hasta la producción de baterías y la fabricación de automóviles.
Diferentes aranceles provisionales fueron aplicados dependiendo de la cooperación durante las investigaciones antidumping y otors aspectos. En el caso de BYD el aumento arancelario fue del 17’4%, en el de Geely un 20% y en el de SAIC un 38’1%.
El gobierno chino ha sido acusado de aplicar una estrategia de «divide y vencerás» para aumentar las fracturas de la ya frágil estrategia común europea, enfrentando a los estados miembros. Esto se puede ver reflejado en las actitudes contrarias de países como Italia o Francia, que están declarando una postura muy dura con las importaciones de coches eléctricos chinos, y países como España o Alemania, que están abogando para una reconsideración del aumento de aranceles.
En la reciente visita del presidente Pedro Sánchez a China, declaró que la Unión Europea y sus estados miembros deben reconsiderar su postura hacia el aumento de los aranceles de los coches eléctricos fabricados en China. Alertó de la necesidad de evitar una escalada en dirección a una guerra comercial y se postuló como intermediario de las tensiones entre el gobierno chino y la Unión Europea.
En el caso de Alemania, el canciller Olaf Scholz declaró su voluntad de seguir las negociaciones con las autoridades chinas respecto la problemática de los coches eléctricos, focalizando las negociaciones en las áreas que las importaciones de China estén dañando a los productores europeos. Las principales presiones hacia el canciller alemán para frenar la introducción de los aranceles provienen del sector automovilístico teutón. Fabricantes de coches como Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz tienen enormes plantas en territorio chino que se han beneficiado de los subsidios del gobierno chino y de las condiciones favorables respecto el precio de la mano de obra y regímenes fiscales más laxos. Los posibles aranceles serían desastrosos para las exportaciones de marcas alemanas fabricadas en China.
El 4 de octubre, los países miembros de la Unión Europea respaldaron la decisión de establecer aranceles a las importaciones de coches eléctricos. A pesar de la oposición de cinco países, notablemente Alemania y Hungría, el voto afirmativo de diez miembros y la abstención de doce fue suficiente para que la iniciativa tuviera éxito. Ahora, la Comisión Europea tiene potestad para aprobar los aranceles que considere necesarios, que fuentes indican que serían los aranceles provisionales ya existentes. No obstante, la Comisión ha indicado que está abierta a negociaciones con las autoridades chinas para llegar a un acuerdo beneficioso para ambas partes que proteja a los fabricantes de coches eléctricos europeos. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, y empresas automovilísticas como BMW han lamentado la noticia temiendo el posible conflicto comercial con China.
Respuesta de China: preocupación en el sector ganadero y automovilístico
Si la Unión Europea decide implementar aranceles elevados a los vehículos eléctricos fabricados en China, se podría desencadenar una guerra comercial que tendría repercusiones significativas para ambas economías. En respuesta, es probable que China adopte medidas similares, aplicando aranceles a productos europeos, lo que podría intensificar aún más las tensiones entre las dos regiones.
Las autoridades chinas ya han comenzado investigaciones antidumping contra las industrias europeas lácteas, porcinas y de ciertas bebidas alcohólicas, como el brandy, como reacción a los aranceles provisionales establecidos por la Comisión Europea. Estos sectores son relevantes para las relaciones comerciales entre China y varios países europeos, entre ellos Dinamarca, Países Bajos, Bélgica y Alemania, pero son especialmente sensibles para España por lo que respecta a la exportación de productos porcinos En 2023, las exportaciones españolas de productos porcinos al mercado chino fueron de 1.223 millones de euros, lo que representa el 20,33% de las exportaciones del sector. Esta situación pone a España en una posición delicada, ya que es el mayor exportador de cerdo en China dentro de la UE, haciendo a los ganaderos españoles particularmente vulnerables a una posible escalada en las hostilidades comerciales entre el bloque europeo y el gobierno chino, lo que podría afectar seriamente su viabilidad económica y su futuro en el mercado internacional.
La otra gran causa de preocupación son las posibles represalias arancelarias insinuadas por las autoridades chinas hacia los vehículos de motor europeos.
Actualmente, el mercado chino representa una tercera parte de las exportaciones de coches alemanes, lo que subraya la importancia crítica de las relaciones comerciales entre China y Alemania. Un aumento de los aranceles podría desencadenar un terremoto en un sector automovilístico que, en estos momentos, se encuentra en su peor momento en años, con ventas a la baja y una creciente competencia global. El ya de por sí frágil estado de la economía alemana podría verse severamente perjudicado si el sector económico insignia teutón sufre las consecuencias del aumento de los aranceles a uno de sus principales mercados de exportación. Además, la incertidumbre en torno a estas medidas podría afectar la confianza de los inversores y la estabilidad laboral en la industria. Volkswagen, por su parte, ya está considerando el cierre de una fábrica en Alemania debido a su complicada situación financiera, y tal clausura sería su primera en territorio alemán en la historia de la compañía, marcando un hito preocupante para la industria automotriz del país.
Otra área de preocupación son las repercusiones negativas que los aranceles pueden tener en los objetivos de transición energética. Muchos consumidores europeos no pueden permitirse los coches eléctricos locales, lo que hace que los modelos chinos se conviertan en una opción viable y accesible para alcanzar los ambiciosos objetivos de emisiones netas cero que se han establecido en toda la región. Los relativamente altos precios de los vehículos eléctricos han sido señalados como la principal barrera para los consumidores, lo que limita su adopción y pone en riesgo el progreso hacia una movilidad más sostenible.
Departamento de Economía y Empresa de Casa Asia







