08/05/2009 | Actualidad > AsiaMedia
En el panorama de festivales de cine en España, los hay subvencionados, muy subvencionados, definidos, desenfocados y absurdos. Después está el BAFF. El Barcelona Asian Film Festival clausura este domingo su undécima edición con el cinturón bien ajustado a causa de la crisis pero con la certitud de su modelo de festival independiente, tanto a nivel financiero como de programación, y su excelente acogida por parte del público, siguen intactos. Una edición que ha vuelto a mostrar al público barcelonés la buena labor de sus programadores, Amaia Torrecilla y Carlos R. Rios, con una selección que contaba con los nombres más reconocidos por el público BAFFero con lo nuevo de Takeshi Kitano (‘Aquiles and the tortoise’), Naomi Kawase (‘Nayano’), Hirokazu Kore-eda (‘Still walking’), Jia Zhangke (’24 city’) y Kim Ki-duk (‘Dream’). Una edición que este año no ha contado con la presencia temática de la filmografía de un país como viene siendo habitual pero que ofreció un espacio privilegiado en sus diversas secciones para el nuevo cine filipino

En el panorama de festivales de cine en España, los hay subvencionados, muy subvencionados, definidos, desenfocados y absurdos. Después está el BAFF. El Barcelona Asian Film Festival clausura este domingo su undécima edición con el cinturón bien ajustado a causa de la crisis pero con la certitud de su modelo de festival independiente, tanto a nivel financiero como de programación, y su excelente acogida por parte del público, siguen intactos. Una edición que ha vuelto a mostrar al público barcelonés la buena labor de sus programadores, Amaia Torrecilla y Carlos R. Rios, con una selección que contaba con los nombres más reconocidos por el público BAFFero con lo nuevo de Takeshi Kitano (‘Aquiles and the tortoise’), Naomi Kawase (‘Nayano’), Hirokazu Kore-eda (‘Still walking’), Jia Zhangke (’24 city’) y Kim Ki-duk (‘Dream’). Una edición que este año no ha contado con la presencia temática de la filmografía de un país como viene siendo habitual pero que ofreció un espacio privilegiado en sus diversas secciones para el nuevo cine filipino.

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