19/05/2026 | Actualidad > AsiaView
Por primera vez en su historia, Kazajistán ha cruzado la cifra de $300 000 millones en PIB nominal, según el Fondo Monetario Internacional, consolidando su posición como economía dominante de Asia Central. Sin embargo, se estima que el crecimiento económico se enfríe un poco tras el salto de 2025.

Crecimiento económico en 2025

El crecimiento del PIB se aceleró al 6,5% en 2025, frente al 5,0% en 2024. Este crecimiento fue posible gracias a un trabajo sistemático de diversificación de la economía. Según el primer ministro de la república, los datos de crecimiento son siguientes:

Producción industrial: El índice de producción industrial a finales del año alcanzó el 7,4%. El sector manufacturero registró un crecimiento constante del 6,4%. Estas cifras se vieron impulsadas por un aumento de la producción alimentaria del 8,1%, de productos petrolíferos (5,9%), de productos de la industria química (9,8%), de la metalurgia (1,2%) y de productos de ingeniería mecánica (12,9%).

Transporte y almacenamiento: Este sector alcanzó el mayor crecimiento, con un 20,4%, debido al aumento de tráfico de mercancías, principalmente por carreteras y ferrocarril, así como al aumento del tráfico de pasajeros en varias regiones del país.

Construcción: El crecimiento fue del 15,9%, impulsado por la ejecución de proyectos sociales y de infraestructura, incluyendo la construcción de escuelas, instalaciones médicas, redes de transporte e infraestructura de ingeniería.

Comercio y conectividad: La dinámica positiva se mantuvo en el sector comercial, que mostró un crecimiento del 8,9% en el periodo enero-diciembre de 2025. Asimismo, el ámbito de la información y la comunicación creció un 3,6%.

Consumo privado: Registró una expansión del 9,3% a pesar de una ligera caída en los ingresos reales de los hogares, lo que sugiere un mayor recurso al crédito al consumo por parte de la población.

El crecimiento económico se observa en la mayoría de las regiones de Kazajistán, destacando especialmente los centros urbanos de Astaná, Almaty y Shymkent.

Motores de crecimiento actuales

La columna vertebral de la economía kazaja sigue siendo la exportación de petróleo y gas. Se espera que la producción nacional de petróleo se mantenga en niveles elevados, apoyada por la modernización de infraestructuras en tres grandes yacimientos: Tengiz, Kashagan y Karachaganak.

No obstante, consciente de que la fuerte dependencia del petróleo expone al país a una alta vulnerabilidad geopolítica y de mercado, Kazajistán ha iniciado una transición hacia la economía del conocimiento y la infraestructura inteligente:

En diciembre de 2025, Kazajistán puso en marcha el proyecto piloto “Ciudad inteligente”, empezando con Astaná – la capital. Es una iniciativa digital urbana con objetivos de desarrollar y optimizar los servicios públicos, el transporte, la seguridad y la gestión medioambiental con el apoyo de la Inteligencia Artificial. Las estimaciones apuntan a que el ecosistema de las «Smart Cities» podría inyectar un crecimiento adicional de hasta el 2% en el PIB del país para el año 2030.

El principal desafío normativo actual es avanzar en la descentralización fiscal, dando mayor autonomía a los gobiernos subnacionales para que puedan gestionar sus propios ingresos y responder de manera eficiente a las necesidades locales.

Históricamente, la gestión presupuestaria del país ha estado altamente centralizada. Sin embargo, el diseño de la próxima política fiscal está enfocado en transferir de manera gradual mayor autonomía financiera y recaudatoria a los gobiernos regionales (Akimats). Elevar la responsabilidad y construir capacidad del gobierno en los niveles locales será un paso crucial para la descentralización próxima.

Inflación y política monetaria

Aunque la inflación ha bajado desde los máximos registrados en años anteriores, se mantiene en los dos dígitos (alrededor de 10,4%-10,5% proyectados para 2026).

La moneda nacional (Tenge) sufrió una depreciación en el mercado cambiario, cotizando a un promedio de 521 tenge por dólar en 2025, una caída respecto a los 469 de 2024.

Los precios de los alimentos subieron un 13.5% y de los servicios un 14.4%, debido al ajuste de las tarifas de servicios públicos.
Para contener los precios, el Banco Nacional de Kazajistán elevó la tasa de interés de política monetaria al 18% y mantuvo sin cambios cuatros veces consecutivas, que es un nivel récord para el país.

Sin embargo, esta persistente inflación ha afectado el poder adquisitivo de la población, especialmente en las zonas rurales del país y de bajos ingresos. Se observa la tendencia donde los hogares utilizan el crédito no para inversión o adquisición de bienes duraderos, sino como un mecanismo de supervivencia ante el aumento del costo de vida en alimentación y servicios públicos.

Perspectivas y proyecciones de recesión

Crecimiento del PIB e inflación, % anual (Asian Development Outlook, abril 2026)

Indicadores Macroeconómicos Clave en 2026, % anual (Fondo Monetario Internacional, abril 2026)

Se anticipa que el crecimiento económico se enfríe un poco tras el salto de 2025 debido a las razones internas y externas:

El 1 de enero de 2026 entró en vigor el incremento de la tasa general del Impuesto al Valor Agregado (IVA), la cual pasó del 12% al 16%. Es el principal mecanismo impositivo que encarece los bienes y servicios para el consumidor final. En consecuencia, esta mayor carga impositiva actuará este año como un freno para la demanda interna y, por lo tanto, reduciendo el ritmo de crecimiento económico desde el 6,5% previo hacia un rango proyectado de entre el 4,6% y el 4,8% para 2026.

El sector minero se estancará debido a que la producción ha alcanzado su capacidad máxima y debe cumplir con las cuotas de la OPEP+.

Relaciones internacionales y riesgos geopolíticos

Kazajistán mantiene una interdependencia histórica con la Federación de Rusia, incluso tras la desintegración de la URSS en 1991. Por ejemplo, aunque el cosmódromo Baikonur se ubica en la región Kyzylorda de Kazajistán, está bajo control de Rusia hasta hoy.

Después de la disolución de la Unión Soviética, Rusia mantuvo su gran influencia en los países exsoviéticos de Asia Central. En la actualidad, Moscú sigue siendo uno de los principales inversores en la economía kazaja. La gran parte de las inversiones están destinadas al sector energético, con proyectos de la empresa estatal de gas Gazprom y la compañía petrolera Lukoil.

En cuanto a la seguridad, Kazajistán forma parte de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, una alianza militar liderada por Rusia, que ayudó a poner fin a las protestas en enero de 2022 tras el aumento de los precios de gas.

En 2026, la dependencia del Consorcio del Oleoducto del Caspio, que transita por Rusia hasta el puerto de Novorossiysk, es el principal riesgo operativo para el país. Kazajistán está invirtiendo fuertemente en el puerto de Aktau y la conexión trascaspiana para reducir la dependencia de la infraestructura rusa.

China también es un candidato principal para la inversión en la economía kazaja, especialmente en recursos de petróleo y gas. En 2005 la Corporación Nacional del Petróleo de China adquirió PetroKazakhstan (la mayor petrolera independiente de la antigua Unión Soviética) e invirtió en un oleoducto que transportaría el petróleo hasta la frontera china.

China y Kazajistán participan en la Ruta de Seda Digital, las compañías digitales chinas invierten en desarrollo del proyecto “Ciudad inteligente”.

Kazajistán se convirtió en uno de los fundadores de la Organización de Cooperación de Shanghái (2001), que desarrolló del Tratado sobre la profundización de la confianza militar en las regiones fronterizas tras la caída de la URSS. Este organismo prioriza hoy la cooperación económica multilateral, la facilitación del comercio y las inversiones en la infraestructura conectiva de Eurasia.

Además, desde el establecimiento de las relaciones diplomáticas entre Kazajistán e Israel en 1992, dos países están expandiendo la cooperación en áreas económicas, científicas y tecnológicas. Kazajistán fue el quinto Estado en unirse a los pactos con Israel (Acuerdos de Abraham) en noviembre de 2025, impulsados por el presidente de EE. UU., y el primero desde el inicio de la guerra en Gaza. Los acuerdos pretenden normalizar las relaciones entre Israel y los países árabes y de mayoría musulmana y desarrollar la cooperación económica.

Sin embargo, aunque Kazajistán es un exportador de energía y se beneficia a corto plazo de los altos precios, una escalada prolongada en Oriente Medio puede desestabilizar las cadenas de suministro globales, y aumentar los costes de importación e inflación.

Conclusión

Kazajistán ya ocupa el lugar entre 50 economías más avanzadas del mundo. Ha reforzado su postura como líder del crecimiento económico en la región de Asian Central. El «boom petrolero» está siendo utilizado para financiar las reformas estructurales, la digitalización urbana y la infraestructura de transporte necesarias para crear un modelo económico sostenible y competitivo en la era post-petróleo.