El Asian Development Outlook (ADO) del Banco Asiático de Desarrollo analiza las economías en desarrollo de Asia y el Pacífico. En 2024, a pesar de la debilidad del consumo en China, la región mantuvo un crecimiento sólido gracias a las exportaciones y la inversión. La inflación bajó a niveles previos a la pandemia y el turismo se recuperó casi al 90% comparado con niveles anteriores a la pandemia. Sin embargo, la incertidumbre persiste, especialmente debido a las complicadas relaciones con Estados Unidos.
Perspectivas China
Para 2025 y 2026, se espera que China crezca de forma moderada, con tasas del 4,7% y 4,3%, debido a la debilidad del sector inmobiliario y la caída de exportaciones por la política arancelaria estadounidense. El gobierno ha respondido con una política fiscal expansiva, enfocada en inversión estratégica, manufactura avanzada y apoyo a pymes. El gobierno va a intentar estimular el consumo interno a través de un mayor gasto público y subsidios. La inflación se mantendrá baja por la débil demanda interna, mientras el mercado laboral seguirá estable, con creación de empleo en sectores clave. Sin embargo, persisten riesgos por las tensiones comerciales y cambios en las cadenas de suministro. En general, China busca mantener el crecimiento y la estabilidad frente a un entorno externo complicado.
Perspectivas Corea del Sur
Para 2025, Corea del Sur proyecta un crecimiento económico más lento del 1,5%, con una ligera recuperación al 1,9% en 2026, debido a la débil demanda interna, un sector inmobiliario frágil y una menor confianza empresarial. Las exportaciones, especialmente de semiconductores impulsados por la inteligencia artificial, seguirán siendo clave, pero con ritmo moderado por la competencia global. La inflación se mantendrá baja y estable alrededor del 1,9%. A largo plazo, enfrenta desafíos estructurales como el envejecimiento poblacional y riesgos externos relacionados con tensiones comerciales y geopolíticas, que podrían afectar su crecimiento y estabilidad fiscal.
Perspectivas dentro de la ASEAN
Camboya
Se espera que la economía de Camboya crezca un 6,1% en 2025 y un 6,2% en 2026, impulsada por la demanda externa de productos manufacturados y la recuperación del turismo. La industria, especialmente la confección, son el principal motor de la economía, con un crecimiento proyectado del 9,3% anual. Los servicios crecerán un 4,4% y la agricultura avanzará ligeramente, apoyada por las exportaciones. La deuda pública se mantiene estable en torno al 26% del PIB, y el déficit fiscal proyectado para 2025 es del 3%. El gobierno ha adoptado una nueva estrategia para aumentar los ingresos y garantizar la sostenibilidad fiscal.
Indonesia
La economía de Indonesia crecerá un 5,0% en 2025 y un 5,1% en 2026, impulsada por la demanda interna, el consumo privado y una inversión en aumento. El crecimiento estará liderado por sectores como la manufactura, agricultura, servicios y transporte. La inflación se mantendrá estable en torno al 2%, dentro del objetivo oficial, gracias a mejoras en productividad y logística. El consumo seguirá fuerte por el alza del salario mínimo y nuevos programas sociales, mientras que la inversión crecerá apoyada por proyectos estratégicos y capital extranjero.
Malasia
Según el informe, la economía de Malasia crecerá un 4,9% en 2025 y un 4,8% en 2026, impulsada por la inversión, el sector de la construcción., el consumo interno, la industria manufacturera y las exportaciones.
La calificación crediticia de Malasia se mantendrá estable (BBB+ y A3), reflejando su solidez económica. Sin embargo, riesgos externos como la desaceleración en EE. UU. y China, tensiones comerciales y la incertidumbre política podrían afectar las perspectivas de crecimiento y comercio.
Filipinas
Para Filipinas, se proyecta que el PIB crezca un 6,0% en 2025 y un 6,1% en 2026, impulsado por la demanda interna, la inversión pública y reformas estructurales. La inflación se mantendría moderada (3%) y el empleo seguirá fuerte, con 2,6 millones de nuevos puestos de trabajo, principalmente en servicios. El turismo y el consumo privado seguirán apoyando el crecimiento.
Reformas clave como la Ley CREATE MORE, qu reduce el impuesto de sociedades, y mejora el marco de asociaciones público-privadas, pueden tener una gran importancia en el desarrollo del país. El presupuesto de Filipinas de 2025 creció un 9,7%, con prioridad en servicios sociales.
Gracias al aumento de ingresos y eficiencia del gasto, el déficit fiscal se reducirá gradualmente. Sin embargo, persisten desafíos como el subempleo, desempleo juvenil y riesgos externos como tensiones geopolíticas y eventos climáticos.
Singapur
El crecimiento del PIB de Singapur se moderará del 2,6% en 2025 al 2,4% en 2026, afectado por la incertidumbre global. El impulso vendrá de la industria manufacturera y los servicios, mientras que la demanda interna y el gasto público se mantendrán firmes. El Gobierno prevé un déficit primario del 1% del PIB.
Las exportaciones muestran signos de debilitamiento, y la inflación bajará al 2% en 2025 y al 1,7% en 2026, gracias a menores precios de materias primas. Aun así, las tensiones geopolíticas y comerciales podrían afectar la confianza y el crecimiento.
Tailandia
Se contempla que la economía de Tailandia crezca un 2,8% en 2025 y un 2,9% en 2026, impulsada principalmente por el turismo, favorecido por la exención de visados y más rutas aéreas. Aunque el consumo privado podría desacelerarse por la alta deuda de los hogares, medidas fiscales como deducciones de impuestos y transferencias en efectivo ayudarán a contrarrestarlo.
La inversión privada crecerá moderadamente, apoyada por la recuperación de las exportaciones y mayores incentivos, especialmente en tecnología. El gasto público se normalizará, permitiendo avanzar en infraestructura clave. El sector agrícola y manufacturero también crecerán, aunque este último enfrenta competencia de importaciones baratas de China. La inflación se mantendrá baja, alrededor del 1%. En conjunto, se espera un crecimiento moderado y estable, con algunos riesgos externos e internos.
Vietnam
La economía de Vietnam crecerá un 6,6% en 2025 y un 6,5% en 2026, con potencial de aumento si se implementan rápido las reformas institucionales. El sector de servicios, impulsado por el turismo y la tecnología, crecerá un 7,2%, mientras que la agricultura mantendrá un sólido crecimiento del 3,2%. Sin embargo, desafíos como el cambio climático y deficiencias en infraestructura persisten.
Las ventas minoristas aumentaron un 9,4%, aunque por debajo de lo esperado, y la inflación, proyectada en torno al 4%, limita la relajación monetaria. El Gobierno lanzó un plan ambicioso para alcanzar un crecimiento del 8% en 2025 y del 10% anual a partir de 2026, con una inversión total de 174.000 millones de dólares. No obstante, riesgos externos como tensiones comerciales, conflictos geopolíticos y aranceles podrían afectar el desempeño económico.
Departamento de Economía y Empresa de Casa Asia








