Uzbekistán
El antiguo Secretario del partido Comunista Islam Karimov preside el país desde antes de su independencia y en diciembre de 2007, volvió a ser reelegido Presidente con más del 80% de los votos, en unas elecciones presidenciales de dudosa legalidad. No existe ningún grupo de oposición mínimamente organizado capaz de constituirse en alternativa de gobierno al dictador, cuyo mandato se ha ido haciendo cada vez más autoritario en los últimos tiempos. Los constantes rumores sobre su frágil salud podrían desatar una lucha por el poder entre los diferentes clanes, lo que, a la postre, podría desestabilizar el régimen.
Constantes abusos de los derechos humanos y falta de libertades públicas (medios de comunicación controlados, partidos islámicos prohibidos, frecuentes episodios de fraude electoral). Descontento social por las dificultades económicas y la pobreza (se calcula que alrededor del 25% de la población vive bajo la línea de la pobreza).
La represión del islamismo moderado ha estimulado la radicalización de los movimientos islámicos, algunos involucrados en los atentados terroristas que periódicamente sufre el país.
Elevada conflictividad de la región. Especialmente sensible es el área del Valle del Ferghana (linde entre Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán) en la que las tensiones étnicas, el radicalismo islámico, la opresión política y las deficientes condiciones socioeconómicas constituyen un auténtico polvorín.
La UE levantó en octubre de 2008 las sanciones impuestas al régimen a raíz de las matanzas de opositores perpetradas por éste hace cuatro años. [+]